CRUCE DE FRONTERAS 2. DE SUDAN A ETIOPIA

Posted in Sin categoría on 19 diciembre 2014 by German

Llegar hasta Gallabad desde Gedaruf no fue tan engorroso como los trayectos hasta Kassala.
En este caso solo había de llenarse un minibús, y la cosa fue mas o menos rápida. Dos horas por una carretera secundaria pero bien asfaltada bastaron para llegar hasta el pueblo fronterizo.
En esta zona es donde quizás vi los pueblos y aldeas mas pobres del país, sin posibilidad de recurrir a la agricultura por la extrema aridez del entorno, parece que la única manra que tienen de ganarse la vida los lugareños es con la ganadería a muy pequeña escala.

El cruce de frontera terrestre Etiopía Sudán es ágil y rápido. Primero hay que dirigirse a la doméstica oficina de policía para presentar el permiso de viaje y el pasaporte, seguidamente a la oficina de customs, donde simplemente firmarán un papelito con tu número de pasaporte que se quedan ellos conforme no tienes nada que declarar (muy rápido, sin inspección de equipaje ni nada), y ya finalmente si, en una ventanilla rellenas la hoja de salida, presentas el pasaporte, te lo estampan….y ya has salido del país.
Cruzas unos 10 metros de tierra de nadie hasta la garita etíope.
ADVERTENCIA: Hay que tener el visado de Etiopía de antemano, no los emiten en la frontera.
En la garita etíope te toman la temperatura con una pistola laser para descartar que seas portador del ébola, y una vez dentro una chica introduce los datos del pasaporte en el ordenador, te toman las impresiones dactilares con una máquina laser, te estampan el pasaporte y ya estás dentro. Welcome to Etiopía.

La estación de minibuses está a unos tres kilómetros de la frontera o incluso mas, así que tomad un tuc tuc. No se por qué me dijeron 500 metros, y no, la verdad que bastante mas.

Lo primero que sorprende al cruzar la frontera, además de que la localidad fronteriza es el habitual nido de porquería (trapicheantes, prostíbulos, suciedad) es la cantidad de sobrecitos de condones abiertos que hay por el suelo. Es inmediato pensar que aquí se f…se practica el sexo con mas naturalidad y mucha mas frecuencia que en el vecino del oeste.

Tras una caminata de unos cuarenta minutos largos bajo un sol abrasador, finalmente llegué a la estación de minibuses. Antes habría cambiado 20 dólares en el mercado negro para poder salir de allí, ya que no vi ni un banco ni un ATM.
El minibús que salía para Gondar estaba casi lleno, así que no nos demoramos mas de veinte minutos en salir. A las tres horas por una buena carretera ya estabamos en Gondar.
Y la mejor recompensa tras esta etapa cruzafronteras y una ley seca sudanesa de mas de diez dias, encontrarte la cerveza a poco mas de medio euro.

ETAPA 7: GEDARUF Y KASSALA

Posted in Sin categoría on 19 diciembre 2014 by German

Llegado este momento (visto Meroe, visto Omdurman, y vistos los dos Nilos), casi todos los overlanders tiran directo hasta Gallabad, el oscuro y sórdido puesto fronterizo previo a Etiopía.
Yo me detuve en Gedaruf, unos 100 km antes de la frontera con la duda de atacar o no a Kassala.
Los autobuses que salen de Jartum hacia el sur no tienen nada que ver con los del norte. De entrada no salen hasta que no están llenos, y claro, llenar un minibús no es lo mismo que llenar un autobús con mas de cincuenta asientos.
Las dos horas de espera no te las quita nadie. El muy …. no salió hasta que no quedó ni un asiento por vender. Y claro, para agotar aun mas la paciencia del mas paciente (yo), a los cinco minutos de salir de Jartum el autobús se paró para no volver a arrancar. Al cabo de una media hora larga apareció un nuevo autocar (nuevo por la sitación, no por antigüedad). El conductor nos revendió al otro autocar como si se tratase de ganado. Pero esta vez si, pudimos continuar sin contratiempos en un recorrido que se alargó hasta las ocho horas en lugar de las cinco previstas.
Ya atardeciendo, muy al sur el paisaje es muy árido, los arbustos y algunas colinas rompen la monitonía. Empiezan a aparecer poblados y aldéas muy rudimentarias, con las casas cilíndricas con cubierta o chamizo de cañas cónica. Estamos en África.

Ya en Gedaruf, el Amir Hotel recupera la línea habitual de antro cutre y roñoso. Tal y como era de esperar, no es un hotel para emires como promete su grandilocuente nombre. Cuando mas se necesita, es cuando no hay aire acondicionado, un ventilador en el techo se demuestra totalmente insuficiente para sobrellevar el calor, que afortunadamente es muy seco. El cristal de la ventana está roto y ni se han molestado en quitar los cortantes restos del marco. La ducha “fria” se agradece, el agua caliente es totalmente innecesaria. En Gedaruf hay un hotel algo mejor pensado para “hombres de negocios” pero está lleno, y los 30 dólares que pedían por la sobrevaloradísima habitación no los hubiera pagado ni harto de vino.

A la mañana siguiente miro el mapa, Kassala (en la frontera con Eritrea, dirección norte) parece estar muy cerca de Gedaruf y pregunto en la recepción de mi hotel y me dicen que cuente un par de horas para ir y otro par para regresar. Así que me digo, venga, vamos!

Sorpresa uno, lo que va a Kassala no es un minibus, sino un autocar con 44 asientos, que naturalmente ha de llenarse (ya empezamos). Con mi optimismo característico lo veo medio lleno (en lugar de medio vacío), pero la hora larga esperando no me la quita nadie.
Llego a Kassala sobre la una, hora local y me dirijo a un internet café. Hoy se ponían a la venta las entradas para los conciertos de U2 en Barcelona. Los presagios de la suma Ticketmaster+ciber en el culo del mundo son claros. Fracaso.
Sin embargo, la web me conecta, me dice que todo bien y que estoy en una cola virtual. Que espere 5 minutos y podré continuar la compra. Y bingo, se me abre la ventanita para seleccionar el tipo de entrada. Las de 65 se han agotado pero hay de 90 euros. Marco y voy hasta la página de pago, introduzco los datos de mi targeta…..y ……a la mierda! Ticketmaster me dice que debo reiniciar el proceso de compra.
A la sigiente tentativa veo que solo quedan entradas a 192 euros mas gastos de gestión!!! Queee???, se han pensado que Barcelona es Dubai??? solo por chafardear, pego un ojo a ver las zonas de esa grada tan ViPcara y exclusiva y veo que mas del 50% del aforo se vende a ese precio, hasta en trozos de la última gradería, esa en la que cuando la incluían dentro de la entrada general no subían ni los de mantenimiento. En esto de rentabilizar el Sant Jordi, no me extrañaría nada que en los sucesivos años la promotora te venda localidades de asiento hasta dentro de los baños.
El ciber sudanés hizo su misión a la perfección, Ticketmaster.ES (.es de España con eñe) se demostró tan tercermundista como siempre y privó a los irlandeses de una oportunidad histórica de haber vendido entradas para sus conciertos hasta en la frontera de Sudán con Eritrea. Bono ya nunca podrá alardear de ello.

El caso es que no vine hasta Kassala para comprar dos entradas para un concierto (solo aproveché el lugar de paso para intentar la compra).

El motivo de mi visita era la mezquita que hay en las afueras de la ciudad a los pies de los montes Taka. Uno de los lugares de peregrinación mas sagrados de los sufís sudaneses en un paisaje formidable de colinas graníticas de origen magmático y formas fantasmagóricas y redondeadas que alguno le podrían recordar las Meteoras griegas o los panes de zucar de Rio.
La mezquita del siglo XVIII construida de ladrillos de adobe es de estas típicamente sahelianas con los troncos de madera que sobresalen de la cúpula. El techo de madera de la sala de oración se perdió hace algún tiempo, pero la verdad es que eso hace todavía mas atractiva la sala columnada, ya que las montañas se meten literalmente dentro de la mezquita, estableciendo un diálogo perfecto con la cúpula de barro y el minarete.
Desde el exterior el conjunto es sublime. Pocas veces arquitectura y paisaje se funden tan magistralmente como en este caso. El paisaje es arquitectónico y la arquitectura, paisaje.

Aunque por aquí no pasan muchos extranjeros, vamos, diría que no mas de cuatro o cinco al mes, mi presencia pasa totalmente despercibida. Nadie parece prestarme demasiada atención, salvo tres niñas que juegan entre los pilares de la sala columnada.

A las 4 y media de la tarde decido que es hora de volver a Gedaruf.

Estación de autobuses, autobus de 44 asientos con menos de 15 vendidos. Esto va para largo. Compro agua y unos platanos, me pongo música y …..ommmmm nabashibam.
Va llegando gente en un goteo eterno. Joder con lo rápido que se han vendido las entradas de U2 y lo que cuesta llenar este maldito autobús que por momentos se me hace mas grande que el Sant jordi. Miro el reloj, han pasado mas de dos horas y aun quedan 5 asientos. El conductor pretende repercutir el coste de esos 5 asientos al resto del pasaje. Hay un amotinamiento, medio autobús se baja.
Discusiones, a los dos miutos vuleven a subir todos. Arrancamos, pero a los 5 minutos nos detenemos en otro cruce. Un cuarto de hora mas. No sube nadie. Finalmente y ahora si salimos.
A la media hora, check point, un policía que sube al bus se fija en mi y me pide la documentación. Le entrego una fotocopa del travel permit que tramité en Jartum y se marcha mas contento que unas pascuas con ella. Como si se llevara un autógrafo de Messi.
Avanzamos, cae la noche y paramos en otro check point. La gente se baja. En mi inocencia pienso, “ah, seguro que es una de esas paradas para mear”. A los cuarenta minutos de estar parados empiezo a temerme que es algo mas que una de esas paradas para mear. Me bajo y me veo al conductor con la óptica izquierda del autocar en la mano y un destornillador. El autobús lleva 4 faros delanteros y solo le funcionan tres. La policía no le deja avanzar si no es con los cuatro. Miro la hora y me llevo las manos a la cabeza.
Tras una hora mas intentando arreglar el piloto averiado, sin resultados el conductor desiste. Paga una multa y la policía nos deja continuar.
Una hora y media parados en medio de la nada por no pagar una multa de 10 euros!
Mis intintos asesinos llegan a la rayita roja.
Llegamos a Gedaruf a las 11 de la noche pasadas. Por suerte aun encuentro un puestecillo donde me venden un poco de cordero en trocitos fritos y un ful para llevarme algo a la boca.

En definitiva, intentar ir a Kassala desde Gedaruf en un día sin transporte privado, no es una buena idea. Aunque la visita valga mucho la pena.

ETAPA 6: JARTUM Y EL DAYTRIP A MEROE

Posted in Sin categoría on 16 diciembre 2014 by German

Para ir de Karima a Jartum, cada mañana a las 6.30 sale un autobús deluxe de la plaza central que invierte unas 6 horas en llegar a la capital del país. Las carreteras en Sudán están en buen estado, y velocidades de crucero que rondan los 100 km/h son frecuentes, por lo que a diferencia de otros paises en los que has de calcular el triple que en España, en Sudán puedes hacer un cálculo similar a la circulación en Europa.

La primera impresión que ofrece la capital del país es la de una destartalada ciudad africana, con las calles polvorientas, y con un urbanismo inexistente.
Sin embargo, tiene sus rincones.
El mas singular de todos, y un fijo para los “nileros” o “nilistas” que recorren el Nilo es el punto de la confluencia del Nilo Blanco y el Nilo Azul. Un hito geográfico de esta magnitud era uno de los puntos obligados en mi viaje.
Para llegar hasta este lugar tan emblemático hay que sucumbir a las pretensiones exageradas de los barqueros si se quiere hacer por el río o bien atravesar un doméstico parque de atracciones infantil sin demasiadas pretensiones pagando unas simbólicas 5 libras sudanesas. Al final del parque está la recompensa. Un privilegiado mirador donde ambos ríos unen sus aguas.

Desgraciadamente la ciudad no ha sabido aprovechar las cornisas del río para consolidar paseos agradables, y unos cinturones de tráfico rápido hacen de barrera entre la ciudad y los márgenes del rio.
En esta zona de la ciudad han aparecido un par o tres edificios singulares de arquitectura calatravesca construidos con capital extranjero.

De regreso al downtown, sorprenden las reducidas dimensiones de su “gran mezquita”. Por la zona merodéan los cambistas del mercado negro donde abastecerse de libras sudanesas. Muy cerca, un flamante centro comercial al estilo occidental, con su aire acondicionado, sus tiendas de ropa, sus cafeterías chic, y su supermercado donde encontrar cualquier producto hace imaginar que por unos segundos has vuelto al Diagonal Mar. Las escaleras mecánicas son novedad en el país y aun hay quien no lo ve demasiado claro a la hora de subirse.

Si tenéis la suerte de estar un viernes por Jartum, debéis cruzar hasta Omdurmán. Omdurmán es el asentamiento antiguo de Jartum, donde están los bazares y los principales lugares de interés histórico de la ciudad, como la casa del Kalifa que dirigió la resistencia en las campañas contra el ejército anglo-egipcio. La visita a esta casa con todos los objetos, manuscritos y armas que se exhiben, inevitablemente me traslada al clásico de aventuras de los años cuarenta “las cuatro plumas”.

Pero lo que de verdad os va a dejar impactados es la ceremonia que los derviches celebran en un cementerio en las afueras de Omdurmán. Allí se congregan cada viernes por la tarde una hora antes de la caida del sol centenares de derviches sufís junto a la tumba del santo mas venerado del país.
Se forma un gran círculo y empiezan todos a cantar y a pegar palmas al ritmo de unas percusiones. Como un góspel al la islámica. Y entonces algunos de los derviches se meten dentro del círculo donde continúan los cánticos y las palmas, repentinamente empiezan a dar vueltas sobre si mismos como peonzas a gran velocidad (nada que ver con la parsimonia de los derviches turcos). Giran y giran hasta entrar en una especie de trance. Hay de todo, un derviche muy singular luce unas pieles con una estética muy tribal, rastas y una ametralladora de madera (en una frecuencia que no alcanzo a sintonizar), otros las túnicas blancas tradicionales, otros visten de verde. Da la sensación de que no hay ninguna norma, solo entrar en esa comunión colectiva. El espectáculo es hipnótico, absorvente y a la vez bestial.
Esto empieza a ser Africa de verdad.
Los turistas son bien recibidos, y pueden hacer fotos y grabar vídeos con total libertad. Me sorprende contar mas de una veintena además de mi.

MEROE

Desde Jartum me planteé el asalto a la legendaria capital de Meroe. A dos horas y media en autobús desde la ciudad es fácil abordarla en un daytrip.
Me interesé en la posibilidad de alquilar un coche todoterreno con conductor (asumiendo que el alquiler sin conductor es aun mas caro) para poder desviarme hasta Naqa y Mussawarat es Sufra de camino a Meroe; un par de asentamientos meroíticos con unos templos interesantes en medio del desierto a mas de 30 km de la carretera. Los 150 dólares, gasolina a parte me hicieron desistir y concentrarme allá donde se podía llegar con transporte público.
Así que me levanté muy temprano y me subí a un autobús que iba hacia Atbara.
A partir de la segunda hora y cuarto, no hay que quitarle el ojo a la ventanilla derecha del autobús. Llegado el debido momento veréis aparecer la silueta de las pirámides a un kilómetro de la carretera. Os deberéis levantar y repetidas veces decirle al sorprendido conductor que pare. No sufráis al final parará y os dejará bajar.
Desde la carretera deberéis caminar un kilómetro, y allí tendréis para vosotros solos un decorado de película de aventuras. Un conjunto de mas de 60 pirámides que emergen de las dunas repartidas en dos conjuntos separados medio kilómetro en una fantasía de sueño.
Un burro cazatesoros italiano que pasó por aquí el siglo pasado se dedico a decapitar (la palabra mas correcta en términos de geometría descriptiva sería truncar mas que decapitar) unas cuantas pirámides esperando encontrar no se qué.
Pese a los destrozos del burro, el lugar sigue siendo fascinante.
Las pirámides meroíticas algo mas tardías que las napatas conservan la misma inclinación de sus caras, pero muchas tienen además una entrada que reproduce el esquema del templo egipcio con una puerta central y dos pilonos a lado y lado, eso si a una escala humana. Algunos aun conservan sus relieves e inscripciones.

Me subo a una colina cercana desde donde contemplo el conjunto en su totalidad

Solo un par de camelleros que quieren ofrecerte un paseo en su camello rompen la soledad de la exploración por momentos.
Les explico que no necesito un camello para recorrer 500 metros, que necesito agua fría, que han de replantearse el modelo de negocio y pasarse a las bebidas frías.
Aunque llegué relativamente temprano, a las 8 y media de la mañana, a las 10.00 el sol ya está alto y la deshidratación es muy rápida y a la vez imperceptible ya que la rápida evaporación hace que la ropa permanezca seca.

A punto de irme aparecieron sobre los camellos una pareja y su hija. Les escuché hablar en castellano, así que los saludé. Habían venido en coche, y la hija (Ana Lucía) al enterarse de como había llegado hasta Meroe, muy amablemente se ofreció a devolverme hasta Jartum.
Vi las puertas del cielo, era eso o caminar el kilómetro y medio bajo un sol de justicia sin agua hasta la carretera a la espera de que algún autocar con plazas libres de camino a Jartum parase.
Frente a la entrada estaba aparcado un flamante Land Cruiser blanco con matrícula diplomática, con aire acondicionado, nevera y coca colas frías. El padre, personal de la embajada de un país europeo que no haré público (mi discrección y saber estar en estos casos obvió también la indiscreta pregunta sobre el cargo) estaba casado con una mujer de un país iberoamericano que tampoco difundiré y principalmente utilizaban el castellano en sus conversaciones.

Me acompañaron hasta la puerta de mi youth hostel en un gesto que espero poder corresponder en algún momento.

Y sí, en Jartum hay un Youth Hostel, muy agradable con un jardincito y en una de las mejores zonas de la capital, Khartum 2. Zona de embajadas y restaurantes de estandard internacional.
Las habitaciones para los occidentales, son a compartir, pero de dos o tres cámas. Tienen aire acondicionado. Y con un poco de suerte, puede que te quedes sin compañero de habitación y tengas la habitación entera a precio de cama.
Los baños son compartidos, y no están demasiado limpios pero por lo demás el sitio es barato (6 euros la cama) y te asegura una muy agradable estancia en Khartum.
Se encuentra junto a la embajada holandesa, pero para darle las indicaciones a los taxistas, la mejor referencia que podéis darles es el hotel Al Ahlam puerta con puerta.

El estiloso Tangerine se encontraba cerrado por reformas, pero podréis cenar de cojones como unos ministros bajo la luna creciente en el agradable jardín del Pattaya a unos 100 metros del hostel. Desde ensaladas griegas con queso feta griego de verdad y aceite de oliva, curris tailandeses, mezzes libaneses y buena pasta italiana. Y si queréis daros un capricho, en el OZone a unos 500 metros tenéis una deliciosas tartas y batidos de chocolate.

Que?…os pensabais que en Sudán solo encontraríais mujeres con burkas y puestos de shawarmas?

Pues ya veis que no.

MUSEO
En mi tercer día en Jartum, dediqué la mañana a tramitar un permiso que teóricamente es necesario para viajar por el sur, y las fronteras etíope y eritrea. Por la tarde decidí ir a ver el museo nacional, mas por matar el rato y por lo barato de la entrada (20 céntimos de euro) que por mis espectativas de lo que me iba a encontrar.
Y, oh sorpresa! que lo podríamos incluir entre los mejores museos arqueológicos del mundo. Evidentemente no es el egipcio, pero no tiene mucho que envidiarle al museo de las civilizaciones de Ankara, y a algún otro.

Además de la colección de piezas dela civilización Kerma, piezas procedentes de las excavaciones kusitas y meroíticas, algunas estatuas colosales de granito perfectamente dispuestas de manera cronológica, en la planta superior se encuentran los frescos de Farás. Farás fue una archidiocesis importantísima en la alta edad media, con una gran catedral. Se situaba no demasiado lejos de Wadi Haifa. La construcción de la gran presa de Asuán condenó a los vestigios de Farás a permanecer sumergidos. Afortunadamente se pudieron salvar todos los frescos que ahora pueden verse en el museo de Jartum. Contemporáneos al arte románico catalán esta galería no desmerece a la que tenemos en el MNAC.
Pero es que aún hay mas, en el jardín del museo se encuentran tres templos kusitas que también iban a quedar sumergidos y que se trasladaron pieza a pieza y se reconstruyeron aquí. El Metropólitan de Nueva York solo tiene uno.
En definitiva y pese a que el edificio contenedor construido con una correcta arquitectura racionalista muy de los años 60-70 ya da muestras de vejez y pese a que los tres templos meroíticos se encuentran protegidos por unas estructurs de acero y cristal bastante aparatosas y poco agraciadas, si nos ceñimos a la colección y al precio de la entrada diría que esta es la visita obligada de Jartum, junto a la ceremonia de los derviches y la confluencia de los dos Nilos.

LOS NUMERALES INGLESES EN SUDAN

En Sudán hay poca gente que hable inglés. Te pueden decir “good mornin” a las 7 de la tarde y lo del “before/after” tampoco lo controlan demasiado.
Ahora con los numerales tienen una cosa muy divertida que viene de arabizar las decenas.

Así para un sudanés thirteen no es trece sino treinta, fourteen no es catorce sino cuarenta. Esto tiene su razón de ser. En el árabe la terminación “een” se utiliza en las decenas. Así talat-een es treinta, arb-een cuarenta, ham-seen cincuenta.
Tenedlo en cuenta si no os sabéis los numerales en árabe porque de 15 a 50 sdp en una carrera de taxi hay 3 euros y medio de diferencia.

COMO PEDIRLE AL CONDUCTOR DE UN BUS QUE PARE PARA BAJARSE

Otra de las cosas que me ha hecho cierta gracia en Sudán es la manera en la que la gente se comunica con el conductor de un autobús para solicitarle parada.
El procedimiento consiste en un chasquido de dedos acompañado por la vocalización de un “tchsk”. No se articulan ni intercambian ni una sola palabra.

ETAPA 5: KARIMA, NAPATA, GEBEL EL BARKAL Y LOS FARAONES NEGROS DE KUS

Posted in Sin categoría on 14 diciembre 2014 by German

Karima es una pequeña y tranquila ciudad junto al Nilo a los pies de una curiosa formación rocosa que emerge de la llanura y que los lugareños conocen como Gebel el Barkal. Aquí floreció Napata, la primera capital de los faraones negros, el reino de Kus hará unos 3.200 años.
Constructores de pirámides como sus vecinos grandes del norte, los kusitas limitaban las dimensiones de sus tumbas, pero también les daban una inclinación mucho mayor que en el norte a sus caras. Llegando a los 60 grados. Eso da una imagen a las necrópolis kusitas i meroíticas muy característica.
A los pies de Gebel el Barkal se encuentran los restos de varios templos de la época Napata, si bien su estado de conservación es bastante pobre, sobretodo comparándolo con lo que se ve en Egipto, la situación de los restos parcialmente cubierta por la arena, los equipos de arqueólogos trabajando con la colaboración de lugareños con sus vestimentas locales, sus turbantes y unas rudimentarias gruas construidas con troncos te trasladan inevitablemente a las escenas de Indiana Jones en busca del arca perdida.
Realmente parecen excavaciones de la época de Howard Carter.
En estos momentos un par de misiones, una italiana y otra estadounidense se encuentran excavando la zona.
Una arqueóloga americana me explica que la estructura sobre la que trabajan se desenterró la semana pasada.

La directora del equipo italiano me muestra el interior del santuario de mut excavado en la roca del Gebel y cerrado al público, y me explica los trabajos de restauración que están llevando a cabo. Ventajas de viajar solo, en sitios por los que pasa poca gente.

Desde lo alto del Gebel, a vista de pájaro, además de dominar unos 40 kilómetros de Nilo y la ciudad de Karima, se aprecian con claridad los desarrollos de las plantas del templo de Aton y de Mut.
En la zona norte del Gebel hay una agrupación de pirámides kusitas en un estado de conservación impecable. Las mejores de todo Sudán, y la mejor hora para fotografiarlas es por la tarde.
Si no tenéis mucha prisa por marcharos, en las proximidades de Karima hay un par de sitios mas que tienen su interés pero que requieren un cierto esfuerzo y tiempo para llegar en transporte público. Unos 20 kilómetros al sur de Karima se encuentra la necrópolis de El Kurru, donde entre un monton de túmulos en ruinas, hay un par de tumbas con buenas pinturas con los tradicionales motivos faraónicos, aunque en el momento de mi visita solo una estaba abierta al público. Considerando el precio de la entrada 50 sdp (5 euros), yo ahora mismo prescindiría de la visita. Mas interesante por lo escénico del lugar, en Nuri hay un campo con las pirámides mas antiguas de Sudán donde se enterraron los primeros reyes napatas. Si bien, el estado de conservación es bastante peor que las de Gebel el Barkal, lo desolado del lugar, rodeado por las dunas que acarician suavemente las pirámides, hacen del lugar un sitio bastante mas inspirador que el Kurru.

Nada mas llegar a Napata has de ir a registrarte a la policía. Es una simple formalidad que no te lleva mas de un cuarto de hora. A la postre sería el único lugar donde tuve que hacerlo. En el resto del país bastó con dejar una fotocopia del pasaporte en el hotel.

Si os lo podéis permitir, a los pies del Gebel, los italianos han construido un precioso hotel boutique conocido como la Nubian Rest House, supuestamente siguiendo las directrices de la arquitectura doméstica nubia, aunque personalmente no creo que haya un solo nubio en todo Sudán y Egipto que viva con esos lujos. A título indicativo, la habitación individual cuesta 1.600 libras sudanesas (160 euros), no os creáis lo que dice la Bradt. Y una cena 340 libras sudanesas (34 euros). A la sonriente encargada no pareció impresionarle nada de lo que le conté de mi prospección para los viajes de amudaria. Salí de allí con sumo cuidado, no fuese a romper una maneta de una puerta o tirar una taza del comedor al suelo y me la hicieran pagar.

En cualquier caso, Karima está mas animada por la noche, aunque el resto de alojamientos son similares a los de Dongola, me quedo en uno de los dos que propone la Bradt, hemps progresado algo, las sábanas están relativamente limpias (otro tema son los suelos o las paredes). La habitación dispone de un práctico enchufe. Y para cenar, se encuentran aceptables pollos a l’ ast o preparados a la brasa con un marinado estilo tandori, que completan la habitual oferta de ful y tamiyas. Así que si no os podéis permitir la nubian house, don’ t panic.

Antes de cerrar la entrada: Ya se que lo que os estaréis preguntando. “Donde demonios duermen los arqueólogos?”.
Evidentemente no en la Nubian Rest House ya que se les iría todo el presupuesto de la excavación y aun tendrían que pedir mas dinero a Roma y a la Smithsonian, pero tampoco en las tres espartanas lokandas de Karima. Los italianos me explicaron que tenían alquilada una casa los tres meses que estaban allí.

ETAPA 4: DONGOLA Y KERMA

Posted in Sin categoría on 14 diciembre 2014 by German

Dongola es la primera ciudad importante de Sudán a la que poder ir desde Wadi Haifa una vez ha salido el autobús matinal a Khartum.
Llegamos a Dongola tarde, de noche, un coreano que viajaba en el ferri y yo.
La ciudad de Dongola a esas horas no puede decirse que sea un lugar inspirador.
Tras visitar un tugurioso antro en el que el frio y reservado dueño no rebajaba sus pretensiones de 10 euros por un cubículo mugriento e infecto, recurrimos a las recomendaciones de la Bradt.

Así que nos fuimos al “Lord” “Hotel”, que ni es un hotel, ni creo que haya hospedado a ningún lord en su dilatada historia, a juzgar por su estado decrépito.
La habitación estaba en la línea del anterior, pero los 6 euros por una habitación grande con baño anexo nos pareció mas adecuada.
Los servicios para el turista en Dongola podrían definirse de una manera mas que generosa como espartanos. Habitación con 3 dedos de polvo por todas partes, paredes enegrecidas por el paso de los años, camastros oxidados, con sábanas que no se cambiaron desde la independencia de Sudán. Duchas de agua fria, letrinas turcas, y ausencia de nada que se parezca a un lavamanos. El cepillo de dientes ha de mojarse en la ducha o en el grifillo de lavarse los pies.
Eso sí, el amable y entrañable señorcillo mayor que lleva la recepción se esfuerza muchísimo por ser servicial y brindarte toda la información que necesitas en su mas que precario inglés.

La oferta gastronómica de Dongola en concordancia con la hotelera se limita a unos puestecillos callejeros donde sirven ful (un pure de judías pintas que si llegáis desde Asuán ya habréis comido), tamiya (una especie de falafel, croquetas vegetales) y huevos duros.

Llegar con los bolsillos llenos de dólares no os será de gran ayuda, ya que eso y nada mas es lo que hay en Dongola.

Tan negro lo vió Jin (el coreano), que a la mañana siguiente se subió al primer bus hacia Jartum.

Yo, sin embargo quise explorar algunos lugares que aparentaban ser apasionantes.

En la aldea de Kerma, a poco mas de una hora en minibús compartido al norte de Dongola floreció una civilización contemporanea al imperio antiguo de Egipto muy avanzada, aun en estudio y que puede dar mas de un susto en el panorama académico y tumbar muchas de las creencias europocéntricas.
En el yacimiento de Dokki Gel se han encontrado restos que demuestran una ocupación ininterrumpida desde el neolítico y una civilización muy avanzada, con un punto álgido en el 1.800 antes de cristo.
En esa época se han datado los Deffufas. Dos monumentales y masivas estructuras de ladrillos de arcilla de mas de 20 metros de altura cuya función no está muy clara. Se supone que en la parte superior habría un lugar de culto y ceremonias.
Estas fueron las mayores estructuras construidas por el hombre en este planeta hasta entonces fuera del bajo Egipto (Gizeh, Saqqara, Dahsur y El Fayum) y Sumeria (Ur, Choga Zabill, Uruk). Ahí es nada!. Y nosotros flipando con el Stonehenge. Ja!

El mejor conservado de los dos es el Western Deffufa junto al que se ha construido un pequeño museo que explica y exhibe todo lo que se ha encontrado en la zona. Por supuesto ahí estarás tu solo. Los vigilantes del sitio compartirán gustosamente su ful contigo.

El lugar trascendió al gran público por primera vez gracias al reportaje de la BBC civilizaciones perdidas.

Encontrar el segudo Deffufa a 5 kilómetros del occidental fue una tarea infructuosa. Tras una hora caminando sin saber muy bien hacia donde en medio de una extensión indeterminada de campos de cultivos y datileras, decidí regresar a la carretera principal para parar algún vehículo que me devolviera a Dongola. Igual que el coreano, tampoco tenía demasiadas ganas de repetir en el Lord Hotel, así que de Dongola, busqué otro minibús compartido que me llevase hasta Karima esa misma tarde.

ETAPA 4: VIAJES MITICOS: EL FERRI DE ASUAN A WADI HAIFA (todo lo que siempre quiso saber, y nunca se atrevió a preguntar 2)

Posted in Sin categoría on 5 diciembre 2014 by German

Llegar hasta Asuán lo hace cualquiera, y desde el pasado mes de agosto en el que después de casi cincuenta años con la frontera terrestre entre Egipto y Sudán cerrada a cal y canto, por fin ambos paises se pusieron de acuerdo en abrirla, ahora llegar hasta Wadi Haifa casi que también lo puede hacer cualquiera.

Pero esto no fue así hasta hace muy poco. Hasta el pasado mes de agosto la única manera de transitar de Egipto a Sudán (al margen del avión) era el barco semanal que salía de Asuán los domingos y llegaba a Wadi Haifa los lunes después de 17 horas de navegación por el lago Nasser.
La consecuencia es que el barco iba a reventar de pasajeros y mercancías que se importan a Sudán desde Egipto para salvar el embargo comercial de los de siempre.
Obtener un pasaje para ese barco era una auténtica proeza que obligaba a los viajeros a estar en Asuán un promedio de una semana de antelación a la salida del ferri y con el visado concedido.

Desde el pasado agosto ya existe la alternativa de la frontera terrestre, y un autobúus diario que sale de Asuán a las 5 de la mañana llega a Abu Simbel sobre las 9. Allí se cruza el lago en una barcaza hasta el otro lado donde una carretera te lleva hasta el puesto fronterizo desde donde el viaje continúa hasta Wadi Haifa (o bién hasta Jartum si llevais mucha prisa, en una heróica etapa de mas de 15 horas en total). Tened en cuenta que es un servicio regular de pasajeros, no se quedarán esperando a que visitéis los templos de Abu Simbel. Para eso deberéis hacer la pertinente excursión desde Asuán antes y comeros la carreterita 3 veces.
Este servicio de autobús se interrumpe los viernes al parecer porque la barcaza que cruza a la orilla de enfrente no trabaja.

La entrada en servicio de esta nueva ruta de pasajeros terrestre ha hecho que la compra del pasaje para este ferri sea un simple trámite. El día anterior a la salida puedes ir a las oficinas de la Nile Navigation Company justo al lado del hotel Marhaba (a 300 m de la estación de tren) y adquirir tu billete para el barco, ya sea en “primera” como en “segunda”.
En efecto, ahora este ferri se ha convertido en una especie de cargo boat repleto de televisores, lavadoras, cajas de fruta, mas que en un servicio de pasajeros.
Ningún egipcio o sudanés sin mercancía en su sano juicio se mete 17 horas en un ferri pudiendo hacerlo en 5 en autobús.
Solo románticos frikies como yo hacemos estas cosas tan raras.
Eso no significa que el barco vaya de vacio y que vayáis a estar solos. No, en general las mercancías llevan a su acompañante, y son muchos. El barco no va a reventar de personas como antaño, pero si de mercancías. Ya no hay peleas por conseguir un sitio con sombra bajo los botes salvavidas, pero la sala de “butacas” (mas bien banquetas) se llena, y los camarotes también.

Lo de la “primera” clase en este ferri es un eufemismo, sobretodo cuando tu compañero de camarote te ha llenado la pieza de fardos y cajas con comida (intuyo que una mordida al revisor tiene parte de culpa). Corren cucarachas arriba y abajo con menos vergüenza que un gato en una matanza.

Llegada la hora, la megafonía del barco se convierte en una especie de minarete desde donde se llama al rezo. Entonces todas las cajas que hay apelotonadas con total desorden sobre la cubierta se desplazan a los laterales, y el espacio se reconvierte en una mezquita.

Consejo iconoclasta. Merodéa la zona del puente de mando y hazte amigo del capitán. Un señor con prominente barba no de marinero viejo lobo de mar, sino de buen musulmán.
Te conectará el wifi y te dará la contraseña. Si amigos, el barco tiene wifi!

Los camarotes son correctos suficiente, y la cama relativamente cómoda, es primordial eso si tener un poco mas de suerte que yo con tu compañero de camarote, y que no te meta a su hijo a dormir en el suelo, y que no le de por encender la luz en mitad de la noche para ponerse a mirar sus mercancías y a hacer extraños inventarios a las tres de la madrugada.

Al igual que en el ferri Algeciras-Tanger, los trámites migratorios se realizan en el ferri, en un despachito habilitado. No os despistéis, aún recuerdo el día que entré como Pedro por su casa en Marruecos con el pasaporte sin estampar.
El estampado de pasaporte se realiza durante la navegación, pero una vez atracado el barco, aún tendréis que rellenar otro formulario mas, que aun llevo conmigo y que no tengo ni idea de para que demonios sirve. Y la cosa no termina ahí. En Wadi Haifa deberéis dirigiros a la oficina de la policía para los alien visitors para registraros. El trámite cuesta 325 libras sudanesas que debéis presupuestar en vuestro viaje a sumar a los 50 dólares del visado y se demora un promedio de una hora esperando al funcionario de turno, y recorriendo hasta 5 despachos diferentes. Ese registro implica un nuevo sellito mas en el pasaporte y si no lo lleváis a la salida tendréis problemas, que seguramente se solucionarán pagando las 325 libras y algún recargo mas.

El barco que zarpa a las 16.30 de la represa de Asuán, suele llegar a las 10 de la mañana del día siguiente a Wadi Haifa (recordad que en Sudán hay una hora mas que en Egipto).

Eso os da tiempo suficiente para realizar los trámites del registro obligatorio en la policía de Asuán, comer algo, comprar una sim card local (5 pounds sudanesas, sin papeleos, contratos, fotocopias de pasaporte ni parafernalias) para tener internet en el móvil 24 horas y enviarle el watsapp a la mama y a la novia, y salir pitando hacia cualquier otro lugar en una boksi (furgo compartida). No hay razones para hacer noche en Wadi Haifa.

Dinero. El mercado negro en Sudán ofrece un cambio un 30% mas ventajoso que el oficial en un banco. Las libras egipcias se cambian a 1-1 con las sudanesas, y el euro a 10 libras sudanesas por euro. Os ofrecerán algo menos, pero al final ceden al 10 a 1.
En un banco apenas conseguiras 7. Al igual que en Uzbekistán o Birmania, la cosa no es muy regular, pero todo el mundo lo da por hecho y a la policía no parece preocuparle demasiado.
Recordad que esto es en diciembre 2014. A saber a como está el cambio en el 2016, para los lectores del futuro.

LOS NUBIOS: UNA IDENTIDAD CULTURAL BAJO LAS AGUAS

Posted in Sin categoría on 5 diciembre 2014 by German

En general como la mayoría de pueblos que se reparten a los dos lados de una frontera política (lease kurdos, albanos, armenios) los nubios han sido un pueblo maltratado, no ahora, pero si cuando se les ignoró en el momento de ejecutarse la faraónica segunda presa de Asuán.
Carol me preguntaba que como es que mas allá de la presa hasta Abú Simbel, a lo largo de 300 kilómetros no hay ni un solo pueblo.
Y los hubo en su momento, pero quedaron anegados por las aguas de la gran presa. Eso llevó al desplazamiento de toda la población nubia que vivía en Egipto hasta Asuán; y a la recolocación de algunos pueblos al sur de la frontera egipcio-sudanesa.
Así por ejemplo Wadi Haifa, puesto destacado de los ingleses en la colonización del Sudán, con una agradable corniche de cafes junto al rio, ya no es ni una sombra de lo que fue. La actual Wadi Haifa reubicada a cota superior es una agrupación de un puñado de casas cúbicas de barro de una gente que vive para y por el ferri que la une con Asuán, sus pasajeros y sus mercancías. Por no estar, no está ni en la orilla del lago. Un lugar carente de interés alguno.
La presa evidentemente trajo cosas positivas, como el control de las crecidas del rio, y una fuente de energía renovable muy potente, pero estuvo a punto de sumergir la identidad cultural nubia bajo las aguas, al menos en el lado egipcio.

Al llegar a Asuán te das cuenta de que estás en la puerta de África. Aquí los árabes pasan a segundo plano y dejan la escena a los nubios de piel mucho mas oscura, estatura promedio superior, rasgos mas africanos. Nubios que encontraremos predominantemehte en Sudán hasta llegar a Jartúm.
Los nubios, también musulmanes, tienen una marcada identidad cultural basada sobretodo en la música y la tradición oral.
La música es esencial para un pueblo que han logrado crear una diversidad de estilos musicales sorprendentes. Como norma general en un escenario nubio suele haber como mínimo un vocalista y tres percusionistas; disposición que puede ganar en complejidad con teclistas, trompetistas, etc.
El rasgo general que tiene, es que es mucho mas melódica que la música árabe, y mas fácil para un oido no entrenado. Dentro de las amplias variaciones, hay un estilo de música nubia que es virtualmente reagee; así que si sois de los de Marley o Peter Tosh estáis de suerte…y es que esto es África!
Otra cosa que viniendo de Egipto llama la atención, son los horarios de los nubios. Muy parecidos a los de España. La explicación como allí hay que buscarla en la infernal calor de medio día y las agradables noches secas.

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