EPISODIO 42: DARWIN Y KAKADU

Mi puerta de entrada a Australia fue Darwin,  una pequeña ciudad de no mas de 70.000 habitantes pero que es la capital y la población mas grande de todo el territorio Norte (una zona el doble de extensa que España) . Darwin es la ciudad australiana que recibe los vuelos low cost procedentes de Bali.

El espinoso asunto economico, la imposibilidad de llegar a los parques nacionales con transporte publico, los precios de los trayectos de autobus, la vuelta a los hostels, y falta de privacidad en los dorms me provocaron en Darwin una situacion de agobio transitoria de dos dias por primera vez en 7 meses de viaje.
Dos dias con pocas ganas de hacer nada. Tampoco Darwin es una ciudad con mucho por ver o hacer.

El primer dia conoci a una chica belga que llevaba un tiempo por aqui y que buscaba trabajo. El segundo contacte con Maite a traves de un anuncio en un hostel, una chica vasca que buscaba gente para compartir coche y gasolina hacia Alice Springs y para salir de alli en unos 4-5 dias.
El tercer día decidí activarme y me uni a uno de esos grupos organizados que hacian un tour guiado de “aventura” por el parque nacional de Kakadu.

Esa era la unica opción que tenia de ver el parque nacional mas grande de Australia y uno de los mas extensos del mundo (un parque que cuenta con la misma superficie que Suiza). Los puntos de interes repartidos en todo el parque y separados por decenas de kilometros no daban opción mas que alquilar un coche o unirme al tour.
Las distancias kilometricas, la gasolina y el estar solo yo hicieron que aunque el tour de tres dias dos noches saliese por 460 dolares australianos, fuese mas rentable que el alquiler del coche, gasolina y material de acampada (ya que los 460 incluyen todos los gastos, comidas y dormir).
En la agencia que ofertaba la opcion mas enfocada a mochileros se podia leer are young, are you active, are you ready?…y se veian a dos preciosidades nordicas bajo una cascada….
Asi que no me lo pense dos veces…lo que me acabo de convencer, no eran las dos rubias del folleto, sino que el tío de la agencia me rebajo el precio a 400 si la contrataba para el dia siguiente ya que para ese día tenia el grupo medio vacio.

La cosa pintaba bien…gente joven, backpackers, acampadas, convivencia bajo las estrellas, baños en lagos bajo cascadas de varios cientos de metros…y tal vez muchas chicas (siiiiiiiiiii ya se! los tíos siempre pensando en lo mismo, que se le va a hacer, por algo somos tíos).

Al dia siguiente, puntualmente Brad en su Land Cruiser paso a recogerme a las siete por el hostel. Dos chavalines alemanes de veinte años y dos crias inglesas de 23 estaban en el 4×4. Un suizo de 26, un inglés cuarentón y un australiano de mi quinta de Melbourne completaron el grupo. De los nueve habituales en estos tours (la capacidad maxima del Land Cruiser), solo eramos ocho, por un lado mejor, mas espacio. Por otro…pues como siempre cuando llego yo…todo tiende a llenarse de tíos.

La primera parada y justo antes de entrar en el Parque Nacional es en un rio infestado de cocodrilos de agua salada que se recorre en un barco. Estas bestias pueden llegar a alcanzar los ocho metros de longitud, aunque el mas grande que vimos tendria unos cuatro metros (imaginadlo en el salón de casa).

Finalmente entramos en el parque. Tras recorrer algunos escenarios de naturaleza virgen, riscos de roca y vegetacion subtropical que sirvieron de escenario para la película Cocodrilo Dundee, vimos algunos excelentes ejemplos de arte rupestre aborigen con mas de seis mil años de antigüedad (la presencia de ciertos animales que se extinguieron en Australia sobre esa epoca ayuda a datar las pinturas).

En la zona habitan mas de veinte especies de serpientes entre las cuales cuatro de las diez mas venenosas del mundo. La mayoría de rios y lagos del parque estan habitados por cocodrilos de agua salada, y tambien por sus parientes menores, los cocodrilos de agua dulce o freshwaters. Asi, el parque esta petado de indicadores prohibiendo el baño en casi todos los lagos y rios.
Tambien se contabiliza una araña casa tres metros cuadrados.

Ya atardeciendo y tras ver la puesta de sol en las yellow waters, montamos el campamento y Brad comenzo a explicarnos historias de aborigenes frente al fuego. Despues siguieron unas lecciones practicas de didgeridoo (la trompa aborigen australiana que habréis visto en manos de algunos mochileros alguna vez en las ramblas).

A la mañana siguiente las Jim Jim Falls y las Twin Falls a las que se accede tras recorrer una bonita garganta.
En la base de las Jim Jim falls es seguro bañarse ya que el lago esta fuera del alcance de los cocodrilos que no pueden trepar o escalar las rocas.
En esta epoca del año, al final de la estación seca, las cascadas estan secas y las moscas son una autentica pesadilla. Se meten en la boca o los ojos literalmente. Pero pese a los inconvenientes de la sequía estacional el escenario continúa siendo realmente bonito.
En la epoca de lluvias, casi todo el parque (en estos momentos, un paramo árido y seco como el centro de Castilla) queda anegado por las aguas a veces a mas de dos metros de profundidad. Entonces solo es visitable desde el aire.

La segunda noche de acampada se unió a nosotros el grupo de la misma agencia que salio el dia consecutivo a nuestra salida. Y en efecto, allí estaban todas las chicas.
A Isabel (una alemana) me la encontraría unos dias despues en el autobus hacia Katherine.

El tercer dia visitamos otras cascadas, y unas pozas de agua fresca en las que el baño tambien es seguro. Recorrimos una zona de termiteros gigantes de hasta 6 metros de altura y finalmente regresamos a Darwin.

Aunque el parque no decepciona, no es único en el mundo. Las Chapadas brasileñas (Diamantina, Veadeiros) presentan un paisaje, una geología y una vegetacion muy similares, por lo que para mi, nada era nuevo.
Lo mas divertido fue el revivir los 18 años con unos campamentos.

A mi regreso a Darwin contacte con Maite, quedamos para comer y ver que pasaba con Jens (un alemán), el dueño del coche que debía bajar hasta Alice. Maite llevaba esperando al tipo este casi dos semanas en Darwin (el se habia ido unos dias a Bali). Pero el tío se destapo como un autentico impresentable (ademas de bastante tonto). Fijó una fecha de salida a cinco días vista, cuando todos estabamos deseando largarnos de Darwin lo antes posible. Judith (otra chica alemana) era la cuarta interesada.
Así, Maite lo mando a la mierda con su acento vasco cerrado cerrado. Jens se quedo solo como la una, Judith se compro un bus a Broome, yo me lo tuve que comprar a Alice porque había reservado un vuelo de Alice a Melbourne, y Maite tiró para Cairns. Así que lo que pudo ser un bonito viaje por el outback australiano se quedó en nada.

Greyhound (la compañía ¿estatal? de autobuses) me solucionó la papeleta en uno de sus caros desplazamientos hacia Alice Springs.De camino al corazon de la isla-continente hice un alto en Katherine, donde se encuentra el parque Nacional de Nitmiluk con una garganta que excava una meseta de piedra arenisca.
El servicio de Greyhound ofrece la posibilidad de hacer noche en un campamento incluyendo traslados por muy poco mas sobre el coste del billete Darwin-Alice Springs.
Y casualidades del destino, solo yo e Isabel (la alemana de Kakadu) optamos por parar alli.
Ocupamos dos tiendas del tipo bungalow contiguas, con camas y todo lujo.
El parque tiene una buena red de senderos aunque los rangers desaconsejan andar con las temperaturas extremas reinantes, por el riesgo de deshidratación. Así escogí dos rutas cortas de menos de dos horas para no hacer corto con el agua. El calor era absolutamente asfixiante a medio día, y las temperaturas en el interior de la tienda serían capaces de cocer huevos.

Por la noche compartí una agradable cena y charla bajo las estrellas con Isabel. No había nadie mas.
Por fin entendí por que hay tantos alemanes (o europeos) de menos de 30 años recorriendo Australia. Isabel me explicó que el motivo es la working-hollyday visa que permite a menores de 30 trabajar y/o viajar durante un año en el pais. Así muchos europeos (especialmente alemanes y alemanas) están por aquí trabajando en los mismos youth hostels, hostelería o granjas, y después recorren el país con lo ganado. Se calcula que hay sobre un millón de ellos.
La idea es buena, los australianos no tienen un pelo de tontos, dan salida a trabajos con mano de obra no cualificada que los propios australianos no quieren, cubren esa deficiencia; se garantizan que los trabajadores no arraigarán en Australia (asi no hay gastos de pensiones en el futuro), la juventud garantiza buen estado de salud (no habrá gastos sanitarios). Y lo mejor de todo, el dinero se queda en Australia, ya que los trabajadores, al terminar sus contratos se dedican a recorrer el país.
Redondo, no?

Al dia siguiente, después de recorrer una de las rutas de siete kilómetros hasta uno de los miradores de la garganta salí para Alice Springs, Isabel decidió quedarse un día mas.

En un tramo de mas de mil kilómetros que separa Darwin de Alice Springs, solo hay una poblacion con mas de cinco mil habitantes (Tenant Creek).
Y Alice Springs no es mucho mayor.

HOJA DE RUTA – EL VIAJE SOBRE EL MAPA

PONLE MUSICA

GALERIA DE IMAGENES

Una respuesta to “EPISODIO 42: DARWIN Y KAKADU”

  1. Un parque natural del tamaño de Suiza? Bah! Memeces!!

    Muy bien escogida Don’t stop!

    Bueno, por hoy suficiente, que si no no hago nadaaaaa.

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