ETAPA 12: LAS IGLESIAS COLGANTES DE TIGRAY (y UNA NEGOCIACION ESPERPENTICA)

Posted in Sin categoría on 6 enero 2015 by German el Gran Iconoclasta, Grand Overlander y Big Muzungu!!

El trayecto entre Aksum y Mekele lo terminaría haciendo en una furgo compartida con tres alemanes: Jürgen (o donde sea que se ponga la dieresis), que compartió bus de Debrak a Aksum conmigo y al que me iba encontrando por Aksum; y Key e Yvette (una pareja que se conoció por internet y que sin ser pareja viajan juntos y que también estaban en el Africa como nosotros). Como Yvette hablaba muuuuuy poquito inglés a ratos me ponían la cabeza como un bombo con el “keine ansche, dansche, ungsflunsh, monchengladgbach”, pero fuera de eso muy majetes.

Pactamos con un tio que tenía la furgo un Aksum-Mekele en dos días parando en Yeha, Debre Damo y un par o tres de las iglesias de Tigray antes de dejarnos en destino. Un precio razonable de 25 dólares por persona y día nos convenció a todos para realizar un recorrido del todo inviable con transporte público.

El primer día comenzamos con Yeha, donde se encuentran los restos de un gran templo de los tiempos de la reina de Saba, (800 aC) en muy buen estado, pero desgraciadamente lleno de andamios para su mantenimiento. Dicen que es muy parecido a otro que puede verse en Maarib en Yemen.

La ruta prosiguió hasta el remoto monasterio de Debre Damo, una vez mas junto a la frontera de Eritrea. El único acceso al conjunto monástico se realiza escalando mediante una cuerda hasta una puerta que se abre veinte metros por encima. Aunque los monjes te lanzan una segunda cuerda de cuero que te atas al torso con la que te ayudan a subir y bajar, para mí veinte metros superaban ampliamente mi barrera del miedo. Hice un intento y subí sin problemas los primeros 5 metros (no era muy dificil) usando solo la primera cuerda. Pero el maldito vértigo fijó el límite en esos 5 metros.

Hay otras muchas iglesias, así que para mi fue suficiente verlo desde abajo. Me quedé con Yvette (las mujeres no tienen ese problema, ya que tienen el acceso prohibido) e hicimos un recorrido por la base mientras esperamos a Jurgen y Key.

Hicimos noche en Hawzien, lugar de partida para visitar algunas de las iglesias colocadas en los entornos mas espectaculares de Tigray.

Desestimamos la iglesia Abuna Yemata por ser de acceso muy difícil y peligroso. Situada en la cima de un pináculo rocoso, solo se puede llegar a ella por una vía ferrata con muy precarios apoyos, que se sube a lo punky sin arneses, sin cuerdas y sin asegurar y con dos cojones (lo extraño es que no se haya matado nadie aún). Para rematar la faena, los últimos metros se realizan por una estrecha cornisa de poco mas de un palmo que transcurre junto al acantilado.

Con este panorama, los cuatro convenimos el asalto a Maryam Korkor. La “fácil”. Fácil, claro si no se tienen problemas de vértigo y se te da bien eso de grimpar con precipicios debajo. La ascensión comienza tras un par de kilómetros por un camino desde la carretera. A través de una grieta en la montaña se abre paso un camino con una fortísima pendiente que obliga en algún momento a ayudarse de las manos. Esta grieta te conduce a un rellano a una tercera parte de la subida. A partir de aquí comienza la diversión. Mochilas, cámara a la espalda y activación del modo manos libres.

Una grimpada sobre una ladera inclinada unos 60 grados, pero suficientemente larga como para hacerse mucho daño si no apoyas bien o te resbalas. Me acuerdo de la madre de los monjes que decidieron montar su iglesia allí arriba, y empiezo a preocuparme de como será la bajada (siempre mucho mas jodida que la subida). El camino bordea el risco hasta una heradura por donde continúa el ascenso continuado. Se alternan grimpadas fáciles con trozo llano junto a un precipicio de unos trescientos metros. Al cabo de una hora de ascensión llegamos a una pequeña mesa donde se emplaza la iglesia totalmente excavada en la roca y un par de refugios donde viven de manera permanente un par de monjes. El paisaje desde lo alto es impresionante. Del estilo oeste americano. Monument valley o similar. El chaval que nos guió hasta la cima nos comentó (hablando de americanos) que George Bush hijo estuvo allí en su visita a Etiopía (claro él llegó y salió en helicóptero, así cualquiera, no te jode).

Nos muestra el pináculo donde está la iglesia de Abuna Yemata un centenar de metros por debajo nuestro a poco mas de un kilómetro de donde estamos. El caminillo por el que accedimos se ve pegado a una pared vertical. Pienso para mi: “madre mia, por ahí tenemos que volver a bajar, donde está el helicoptero de Bush?”

Nos entretenemos una media hora en el interior de la iglesia de cinco naves y cúpulas excavadas en la roca, hasta que llega la hora de la verdad.

Para alguien con ciertos problemillas de vértigo deshacer cada grimpada (pensando que tras la grimpada está el precipicio) significa a priori mal rato. Sin embargo el estado de concentración y la ayuda del guía indicando donde debía sujetarme y donde debía colocar el pie en cada momento del descenso lo hicieron mas fácil de lo que me pareció durante la subida. Para rematar el descenso, el tercio final de bajada te remata los gemelos y los cuadríceps asegurándote un par de días de agujetas. Para alguien familiarizado con las escaladas y la montaña, sin duda la ascensión a Maryam Korkor será un paseo divertido. Pero si le tienes respeto a las alturas, te diría que no lo intentes sin un guía local; y que Abuna Yemata lo dejes para otros.

En todo caso, no lo subestimes, un paso en falso y adiós!

Antes de llegar a Wukro paramos también en la bonita iglesia de (tengo que buscarlo en la guía, no recuerdo el nombre)…de acceso mucho mas directo y sencillo. Tallada en la roca y con ciertas reminiscencias a las iglesias de Lalibela y con un interior completamente decorado por preciosos frescos.

Nos quedaban aún 40 kilómetros hasta Mekele.

Unos 40 kilómetros donde viví la culminación de una negociación iniciada en Aksum y que ha sido la mas esperpéntica de toda mi vida viajera:

En Etiopía parece que todo aquel que tiene una furgoneta y trabaja con turistas es también un agente comercial. Un agente comercial que puede trabajar con varios operadores locales.

Ir a Mekele solo significa una cosa. Que tienes el tour por la depresión del Danakil en el punto de mira (no hay ningún otro motivo para ir hasta esa ciudad). Y eso nuestro conductor lo sabía.

En mi caso tenía via emails apalabrado este tour con Negasi, un operador local de Mekele, por 550 dólares.

El conductor me empezó a realizar contraofertas de “otra” compañía que al final resultaría ser LA MISMA!!! de Negasi. Y yo iba apretando a Negasi con las contraofertas que el conductor me iba haciendo de su propia compañía.

Al final terminé en las oficinas de Ethio Tour and Travel con la oferta de 400 dólares creyendo que era la compañía del tal Negasi. Los de Ethio TT me colaron el bulo de que Negasi trabajaba para ellos pero que estaba con un grupo, y yo convencido de haber sido legal con Negasi sin saberlo terminé en la competencia con Ethio TT con los 3 alemanes.

4 días mas de regalo de “keine, üngfsche, danske, das einfulung….”!!!

Cuando el pobre Negasi se enteró de que los de Ethio TT le habían pispado un cliente usando su nombre, y que para rematarlo un “colocador” suyo había estado haciéndome contraofertas en su nombre con las que yo le regateaba el precio a él mismo se quedó por decirlo suavemente emmm… molesto y disgustado, y no precisamente conmigo. Al día siguiente me desplacé a su oficina para aclarar lo sucedido, y para abonar cualquier gasto que mi reserva les hubiese podido acarrear.

Tras comentar la jugada, y exponerle que esta guerra salvaje entre operadores no lleva a ningún lado, Negasi entendió mi legalidad, y no quiso cobrarme nada. Nos dimos un abrazo y nos emplazamos a colaborar juntos en el futuro si finalmente l’ Associació entra en Etiopía con sus viajes.

Mientras tanto solo puedo colocar su contacto en mi blog, así como el contacto de Ethio TT para los que tengáis pensado hacer el Danakil.

Ambos operadores son solventes y reliables. Yo no me caso con nadie. Escoged vosotros y mucha suerte!

http://www.worldsunethiopiatours.com

negasig@live.com

http://www.ethiotravelandtours.com

danakiltours91@gmail.com

Una pista que os doy (aunque Negasi o los de Ethio se enfaden conmigo), nunca adelantéis ni un céntimo de euro, da igual que os digan que solo les queda una plaza, o que tenéis que hacer un depósito para garantizar la plaza. Siempre hay plazas, el exceso de demanda se soluciona con mas jeeps. Si no habéis hecho ningún adelanto de dinero tendréis la sartén por el mango para regatear hasta el día de antes. Si habéis hecho un depósito, ni por un segundo creáis que os van a rebajar un céntimo.

La jugada os puede ahorrar hasta 200 dólares.

Ni que decir tiene que acometer el Danakil por tu cuenta como extranjero está prohibido, y que la policía te devolverá de vuelta para Mekele en el primer checkpoint si llegas sin permiso, guía, escolta y toda la parafernalia.

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ETAPA 11: AKSUM o EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA (RAIDERS OF THE LOST ARC)

Posted in Sin categoría on 6 enero 2015 by German el Gran Iconoclasta, Grand Overlander y Big Muzungu!!

Imaginemos por un momento que en efecto Moises bajó del monte Sinaí con dos tablillas inscritas con 10 mandamientos por el altísimo, imaginemos que esas tablillas se guardaron dentro de un arca en el templo de Salomón en Jerusalem hasta el día de su destrucción, imaginemos también que antes de ser destruidas en un saqueo, el arca hubiese sido trasladada a un remoto lugar mas seguro, pongamos por ejemplo que el traslado lo hubiese llevado a cabo el mismo hijo de Salomón y la reina de Saba: Menelik I. Supongamos que durante un tiempo fuese escondida en la isla Elefantina en Asuán y posteriormente en una isla del lago Tana donde permaneciera ocho siglos. Y finalmente pongamos que el rey Ezana ordenase su traslado al corazón de su reino, en la legendaria ciudad de Aksum.

Esto es en resumidas cuentas lo que creen todos los cristianos etíopes.

Y es en Aksum donde se dice que se encuentra el arca de la alianza, la poderosa arma capaz de destruir por si misma a ejércitos enteros, ese objeto que perseguían los nazis en esa película que tanto nos fascinó a los chavales de mi generación.

En el sótano de una humilde ermita dentro del recinto de la catedral de Tsion Mariam (María de Sión) custodiada por un monje que pasará el resto de sus días allí, sin salir ni un momento, y fuera del alcance del resto de los mortales (hasta del mismo obispo supremo del patriarcado o el mismísimo emperador Haileselassie tienen o tuvieron vetada su entrada) dicen que se encuentra el arca y los diez mandamientos, dentro.

Como con los restos del apostol Santiago, en un acto de fe ningún etíope cristiano duda de esta verdad, y ni una sola iglesia que funcione como lugar de culto en el país carece de una réplica de este objeto tan sagrado y venerado. Si una iglesia etíope no tiene una réplica del arca, entonces no es un lugar consagrado.

Con fe o sin ella, el lugar tiene mucho rollo. ¿Y si de verdad está el arca ahí dentro?. Como en el erotismo muchas veces lo excitante no está en lo que vemos, sinó en lo que no nos dejan ver y nuestra imaginación magnifica.

En el conjunto de María de Sión de Aksum no podremos ver el arca pero sí el exterior de la capilla donde supuestamente está el arca y su monje custodio. Además también encontramos un interesante monasterio medieval con bonitas pinturas a cuyo interior solo los hombres pueden acceder. Completa el conjunto la moderna catedral donde se celebran los oficios religiosos multitudinarios bajo una achatada cúpula que quiere reproducir burdamente la basílica de Santa Sofía de Estambul. Frente al monasterio veremos tambien un trono de piedra muy espartano donde se procedía a coronar a los reyes etíopes.

Si todo esto te parece poco, justo delante del conjunto eclesiástico encontramos un conjunto de estelas de piedra fabuloso. La reinterpretación de los obeliscos egipcios a la manera etíope. Ejecutados en un solo bloque de piedra, algunos de ellos decorados con relieves de falsas puertas y ventanas. Uno de ellos se dice que es la estructura monolítica de piedra mas esbelta del mundo de ese tamaño que se mantiene en pie. Estas estelas fueron erigidas por los reyes y nobles de Aksum a partir del siglo IV de nuestra era. La mas colosal de ellas colapsó en el momento de ser erigida y hoy la encontramos en la misma posición en la que quedó, partida en 5 trozos. La segunda mas grande fue trasladada a Roma por Mussolini, hasta que finalmente fue devuelta a su emplazamiento original en el 2005. El conjunto forma parte de la lista del patrimonio mundial de la UNESCO.

Dispersos por la ciudad pueden encontrarse diferentes tumbas hipogéo de antiguos reyes y nobles; así como una interesante inscripción en tres idiomas, los dos pre-amáricos (geek y sabeano) y griego antiguo; que constituye la piedra Roseta etíope y que permitió descifrar estas dos lenguas. También hay los restos del grandilocuentemente llamado “Palacio de la reina de Saba”, que se cree que en realidad fué la mansión de un noble del siglo IV. Todos estos monumentos pueden visitarse con una única entrada válida para tres días y que aún cuesta 50 birr. Digo lo de aún porque no os extrañe que en menos de un año ya cueste 200.

Para dormir en Aksum el Africa hotel es toda una institución para mochileros y su lista de precios impresa una garantía de que no se aplican tarifas “farangi”. Habitaciones muy correctas por 200 birr la individual con wifi y agua caliente en torno a un agradable patio. Conviene evitar el mediocre desayuno, en hoteles cercanos se pueden encontrar mejores opciones por el mismo precio. Si llegaste tarde o te dormiste para la cena, justo delante te puedes comer un buen shero por 50 birr hasta las 11 de la noche.

ETAPA 10. LA CARRETERA DE DEBRAK A AKSUM

Posted in Sin categoría on 6 enero 2015 by German el Gran Iconoclasta, Grand Overlander y Big Muzungu!!

La fama se la lleva la carretera de Coroico en las yungas bolivianas, pero esta no le va muy a la zaga. El tramo de los primeros 30 kilómetros nada mas salir de Debrak es de esos que te hace ir conteniendo la respiración y sujetándote con fuerza al asiento, especialmente cuando viajas pegado a la ventanilla de la derecha. Un camino de tierra sin asfaltar, estrecho y al borde de paredes verticales con curvas cerradas hasta lo imposible no es apta de ninguna manera para viajeros nerviosos. Algunas de las curvas dan radios de giro aparentemente imposibles para un camión o autocar. Sin embargo todos pasan. Afortunadamente el pésimo estado de la carretera impide velocidades superiores a los 15 km/h. El ancho de la carretera también parece imposible para dos vehículos que vienen de cara, y sin embargo también todos pasan.

Las vistas son espectaculares, tanto si miras hacia abajo (caida vertical), como al frente (cara norte de los montes Simien). Desde la carretera son facilmente reconocibles algunos hitos como el Imet Gogo a no mas de una veintena de kilómetros.

La sucesión de curvas cerradas y giros contínuos hace estragos en el pasaje. Casi la mitad del autobús es incapaz de contener los vómitos, especialmente los niños. Algún guarro opta por vomitar en el suelo del autobús en lugar de en una bolsa de plástico o por la ventanilla.

Ni ese espectáculo tan desagradable consigue distraer mi atención de la visual panorámica de las paredes verticales y pináculos fantasmagóricos que emergen de la llanura y que moldéan los montes Simien.

Esta es indudablemente una de las carreteras mas impresionantes del mundo.

Tras mas de nueve horas invertidas en recorrer apenas doscientos kilómetros sorteando uno de los terrenos mas abruptos de Africa se llega a la llanura, a la población de Shire donde hay que cambiar de transporte y subirse en un minibus colectivo para recorrer la última hora hasta Aksum.

Un día de esos que llegas roto a la cama.

ETAPA 9: LAS MONTAÑAS SIMIEN

Posted in Sin categoría on 6 enero 2015 by German el Gran Iconoclasta, Grand Overlander y Big Muzungu!!

Las Simien mountains, son en realidad una especie de meseta que emerge por encima del altiplano que ya está a dos mil metros, unos dos mil metros adicionales. Llegando en su punto mas alto a los 4070 metros por encima del nivel del mar. Relativamente cerca de Gondar esta maravilla de la geología puede competir sin complejos con el Gran Cañón del Colorado o similares.

Una carretera que atraviesa el parque en dirección oeste-este permite detenerse en diferentes miradores para aquellos que no quieran caminar o solo dispongan de un día.

Pero la mejor forma de visitar el parque es a través de sus senderos en rutas que van de los dos días hasta los ocho.

En Gondar se ofrecen excursiones de tres días y dos noches para grupos de a partir de 3 personas que incluyen guía y scout obligatorio (lugareño armado con un fusil como escolta personal), traslado, alojamiento y comidas en los community lodges del parque, entradas y permisos por 250 dólares. Y si os dirigís al parque nacional, en el visitor’ s center en la localidad de Debrak podréis contratar directamente al guía por 300 birr al día (15 dólares) y al scout por 150 birr (7,5 dólares) al día. Los guías hablan perfecto inglés y tienen grandes conocimientos del parque, su geología, fauna, botánica; los scouts en cambio no hablan ni una palabra de inglés por lo que merece la pena (por el precio) llevar también un guía, que además os marcará el ritmo mas adecuado.

Diréis, mucho mejor y mas barato hacerlo allí directamente. Si, pero no. A no ser que salgáis caminando desde Debrak e invirtáis un par de días en llegar hasta Sangkaber donde empieza lo interesante del parque. Si queréis ganar tiempo y reducir el tiempo de caminata y contrataros un transfer hasta Sangkabar, un jeep privado ya os saldrá por 100 dólares. Por lo que las gallinas que entran por las que salen.

Teóricamente dese 2014 los turistas no pueden entrar en el parque en uno de los camiones que transportan a los lugareños, ni nada que no sea un vehículo privado o de un operador autorizado.

En mi caso opté por contratar desde Gondar un tour de dos días y una noche, con solo el traslado de ida hasta Sangkabar, guía, scout, entradas, permiso, dos días de comida y una noche de alojamiento. Tras una dura negociación, me resultó imposible bajar de 200 dólares. Buen negocio, ya que iba yo solo; y en otra agencia por lo mismo me pidieron 600.

El truco es que la agencia tenía que mandar una minivan a recoger a un grupo, y así aprovecharon para llevarme a mi hasta allí.

Ya en la entrada del parque pacté con Melese (quien iba a ser mi guía) los dos días y una noche ya contratados con la agencia, mas un día adicional para llegar hasta Chenek haciéndome cargo de los gastos adicionales el día extra, sin tener muy claro como iba a salir de allí.

La furgo que me trajo desde Gondar nos subió a mi, al guia y al scout hasta Sangkaber, a unos 30 kilómetros de Debrak.

El camino en seguida se asoma al borde norte de la meseta ofreciendo las primeras visiones de los acantilados y también de los babuinos gelada. Una especie endémica de esta zona muy sociable que habita en grandes comunidades por todo el parque.

A la hora de caminata se llega a un impresionante salto de agua que se precipita al vacio desde mas de quinientos metros de altura.

A partir de allí el camino continúa bordeando los acantilados una hora mas, hasta que se adentra en la meseta siguiendo el curso del rio que fluye hasta la cascada. Una cansada ascensión constante sin demasiada pendiente pero también sin descanso por un camino rodeado de lobelias gigantes te lleva hasta el campamento de Geech donde hariamos la primera noche.

Mi scout no se separa de mi ni un segundo, me siento como Leo Messi cuando le hacen un marcaje al hombre. No habla, pero está claro que el chaval es muy responsable y se preocupa por mi.

Nos instalamos en una de los dos dorms del community lodge. Las camas tienen mantas y el saco de dormir no es estrictamente necesario, aunque el techo de chapa y agujeros por todos lados no tiene pinta de aislar demasiado.

A unos quinientos metros del campamento, nuevos acantilados se precipitan al vacío en un buen lugar para ver la puesta de sol.

En la cena socializo con otros excursionistas. La mayoría optan por dormir en tiendas en lugar de los refugios, algo que mi espalda no logra entender. Las primeras horas de la noche en el exterior son relativamente agradables hasta que en la madrugada el termómetro baja dramáticamente hasta helar. Dentro del refugio las mantas bastan para asegurar una noche fría pero aceptable.

A la mañana siguiente tras desayunar salimos temprano hacia el Imet Gogo, una de las cimas del parque que a 3.950 metros sobre nivel de mar culmina la cresta norte con una de las caidas libres mas salvajes del planeta tierra. El sueño de un saltador base. Mil cuatrocientos metros cortados a pico uno bajo otro.

Tras una fácil caminata de hora y media se llega a la cresta. Los trescientos metros por un camino que serpentea junto al abismo conducen a una mini grimpada final de 3 metros que culmina en este espectacular mirador.

El camino que continúa hasta Chenek sigue el borde oeste de los acantilados en una larga etapa de cinco horas adicionales mas que ofrecen visiones de la brutal caida del Imet Gogo, nuevas colonias de babuinos gelada, lobelias gigantes; atravesando el punto mas alto del parque a 4.070 metros sobre el nivel de mar.

Llegamos a Chenek, punto final del trekking sobre las cuatro de la tarde.

Los 35 kilómetros y casi 2.500 metros de desnivel acumulado sobre mis piernas en estos dos días comenzaban a pasarme factura.

Ya nos habíamos instalado en el community lodge y me disponía a relajarme en el atardecer en el mirador del camp cuando Melese me preguntó si tenía algún plan para salir de allí al día siguiente. Le dije, “a ver si alguno de los grupos que bajen mañana tienen sitio y nos llevan en sus jeeps pagando algo”. Pregunté a algunos excursionistas que me dijeron que preguntarían a sus conductores.

Los casi 70 kilómetros hasta Debrak requerían de dos días mas caminando.

Como en una de esas extrañas casualidades que a veces suceden, vimos un Land Cruiser local que bajaba desde una población situada mas al oeste, ya fuera del parque. Nos miramos los dos y Melese me preguntó “y si bajamos esta tarde?”.

El Land Cruiser cargado de judías verdes en efecto bajaba hasta Debrak. Tras una corta negociación pacto 20 dólares por bajarnos a los 3 (scout, guía y yo). Solo hay una pega, en teoría yo soy un “bulto molesto” ya que no estoy autorizado a viajar en este transporte local. Pero los 400 birr le compensan al conductor el riesgo.

Recogemos las cosas a toda prisa y nos subimos en el jeep.

La carretera recorre el parque por la zona mas alta y a ratos transcurre en paralelo al precipicio, por lo que no es muy apta para pasajeros impresionables.

Tras una hora y media llegamos a la garita del parque, Melese me cubre con unos sacos, y abandono clandestinamente el parque.

Lo hemos conseguido.

Cuarenta minutos mas y ya me instalo en Debrak, donde me espera una merecida ducha de agua caliente y una injera que comparto con mi guia y unos amigos.

MELESE

A veces la casualidad te cruza con alguien que realmente valora otras cosas antes que el dinero, y que espera de ti otras cosas mas que exprimirte (algo que es frecuente en Etiopía, y otros paises como India o Vietnam). Es entonces cuando de verdad esa persona entra en tu misma frecuencia y hablas el mismo lenguaje.

Melese, guía en el parque lleva algún tiempo tratándo de establecerse como operador local freelance. Ha desarrollado su página web y parece ser que tiene capacidad para organizar otras cosas por el país.

Dos días me bastaron para ver que este chaval es muy legal, y que si en algún momento tengo que organizar algún viaje para particulares en Etiopía, Melese será mi hombre de confianza en el país. No sé si tiene la infraestructura o si puede conseguirla. Pero hay algo que está muy por encima y que cuesta mucho ganárselo: la confianza.

He conocido a otros, y todos eran o han sido unos mercachifles que solo valoran una cosa. Dinero a corto plazo. Tienen furgonetas, oficinas, etc. No me interesan, busco a alguien que se moje por mi y por mis clientes. Me da igual que termine siendo un intermediario mas, sé que dará la cara por mi.

Por esto soy el mejor en esto, y mis viajes para grupos son siempre impecables; porque me rodeo siempre de los mejores y porque el dinero ocupa un papel secundario siempre, tanto para mi, como para mis colaboradores.

Solo por ser lector de este blog te regalo el contacto por si vas por las Simien:

http://www.outstandingsimienmountainstours.com

tours.simien@gmail.com

ETAPA 8: GONDAR, EL LINAJE DEL REY SALOMON EN AFRICA

Posted in Sin categoría on 6 enero 2015 by German el Gran Iconoclasta, Grand Overlander y Big Muzungu!!

Gondar es la Toledo o la Xian de Etiopía. La ciudad con historia frente a una capital, Addis, sin ningún pasado.

A unos dosmil metros sobre el nivel del mar, el rey Fasilades, que se consideraba a si mismo como descendiente directo del rey Salomón instaló aquí su residencia a mediados del siglo XVII, construyendo un fantástico conjunto fortificado de palacios que la UNESCO declaró patrimonio de la humanidad en 1979, considerados como el castillo o fortificación mejor conservada de todo Africa que hace que también se le considere el Camelot africano. En el interior pueden verse estrellas de seis puntas y referencias a lo salomónico.

La ciudad se situó en una encrucijada de tres ruras comerciales: la suroeste que traía oro, marfil y esclavos; la noreste que partía hacia Arabia por el mar Rojo y la noroeste por la que llegué yo hacia Sudán, Egipto y el Mediterráneo. Gondar, rodeada de colinas verdes y frescas, salpicadas de esbeltos y frondosos árboles; limpia y con un cielo azul y aire seco se situa en las antípodas de esa Etiopía polvorienta, descadente, pobre que esos absurdos prejuicios tiene uno formados por la televisión.

Un sitio muy agradable para pasear que en cierto sentido me recordaba a Ooty en India o a Kandi en Sri Lanka.

Gondar se mantuvo en plena ebullición hasta que los derviches musulmanes del Sudán dieron cuenta de la ciudad a finales del siglo XIX.

Además del palacio que conviene visitarse por la tarde para fotografía, merece la pena subir hasta la pequeña iglesia de Debre Behran Selassie con unos de los murales mas bonitos del país y el entrevigado tan característico del techo rebosante de querubines que habréis visto en infinidad de documentales y en la portada de la Altair dedicada a Etiopía.

Aunque es una ciudad agradable donde poderse quedar un par o tresde días de relax, en un día se pueden visitar todos los puntos de interés.

En mi caso, opté por continuar hacia los montes Simien ya que el 19 tenía que estar en Mekele.

CRUCE DE FRONTERAS 2. DE SUDAN A ETIOPIA

Posted in Sin categoría on 19 diciembre 2014 by German el Gran Iconoclasta, Grand Overlander y Big Muzungu!!

Llegar hasta Gallabad desde Gedaruf no fue tan engorroso como los trayectos hasta Kassala.
En este caso solo había de llenarse un minibús, y la cosa fue mas o menos rápida. Dos horas por una carretera secundaria pero bien asfaltada bastaron para llegar hasta el pueblo fronterizo.
En esta zona es donde quizás vi los pueblos y aldeas mas pobres del país, sin posibilidad de recurrir a la agricultura por la extrema aridez del entorno, parece que la única manra que tienen de ganarse la vida los lugareños es con la ganadería a muy pequeña escala.

El cruce de frontera terrestre Etiopía Sudán es ágil y rápido. Primero hay que dirigirse a la doméstica oficina de policía para presentar el permiso de viaje y el pasaporte, seguidamente a la oficina de customs, donde simplemente firmarán un papelito con tu número de pasaporte que se quedan ellos conforme no tienes nada que declarar (muy rápido, sin inspección de equipaje ni nada), y ya finalmente si, en una ventanilla rellenas la hoja de salida, presentas el pasaporte, te lo estampan….y ya has salido del país.
Cruzas unos 10 metros de tierra de nadie hasta la garita etíope.
ADVERTENCIA: Hay que tener el visado de Etiopía de antemano, no los emiten en la frontera.
En la garita etíope te toman la temperatura con una pistola laser para descartar que seas portador del ébola, y una vez dentro una chica introduce los datos del pasaporte en el ordenador, te toman las impresiones dactilares con una máquina laser, te estampan el pasaporte y ya estás dentro. Welcome to Etiopía.

La estación de minibuses está a unos tres kilómetros de la frontera o incluso mas, así que tomad un tuc tuc. No se por qué me dijeron 500 metros, y no, la verdad que bastante mas.

Lo primero que sorprende al cruzar la frontera, además de que la localidad fronteriza es el habitual nido de porquería (trapicheantes, prostíbulos, suciedad) es la cantidad de sobrecitos de condones abiertos que hay por el suelo. Es inmediato pensar que aquí se f…se practica el sexo con mas naturalidad y mucha mas frecuencia que en el vecino del oeste.

Tras una caminata de unos cuarenta minutos largos bajo un sol abrasador, finalmente llegué a la estación de minibuses. Antes habría cambiado 20 dólares en el mercado negro para poder salir de allí, ya que no vi ni un banco ni un ATM.
El minibús que salía para Gondar estaba casi lleno, así que no nos demoramos mas de veinte minutos en salir. A las tres horas por una buena carretera ya estabamos en Gondar.
Y la mejor recompensa tras esta etapa cruzafronteras y una ley seca sudanesa de mas de diez dias, encontrarte la cerveza a poco mas de medio euro.

ETAPA 7: GEDARUF Y KASSALA

Posted in Sin categoría on 19 diciembre 2014 by German el Gran Iconoclasta, Grand Overlander y Big Muzungu!!

Llegado este momento (visto Meroe, visto Omdurman, y vistos los dos Nilos), casi todos los overlanders tiran directo hasta Gallabad, el oscuro y sórdido puesto fronterizo previo a Etiopía.
Yo me detuve en Gedaruf, unos 100 km antes de la frontera con la duda de atacar o no a Kassala.
Los autobuses que salen de Jartum hacia el sur no tienen nada que ver con los del norte. De entrada no salen hasta que no están llenos, y claro, llenar un minibús no es lo mismo que llenar un autobús con mas de cincuenta asientos.
Las dos horas de espera no te las quita nadie. El muy …. no salió hasta que no quedó ni un asiento por vender. Y claro, para agotar aun mas la paciencia del mas paciente (yo), a los cinco minutos de salir de Jartum el autobús se paró para no volver a arrancar. Al cabo de una media hora larga apareció un nuevo autocar (nuevo por la sitación, no por antigüedad). El conductor nos revendió al otro autocar como si se tratase de ganado. Pero esta vez si, pudimos continuar sin contratiempos en un recorrido que se alargó hasta las ocho horas en lugar de las cinco previstas.
Ya atardeciendo, muy al sur el paisaje es muy árido, los arbustos y algunas colinas rompen la monitonía. Empiezan a aparecer poblados y aldéas muy rudimentarias, con las casas cilíndricas con cubierta o chamizo de cañas cónica. Estamos en África.

Ya en Gedaruf, el Amir Hotel recupera la línea habitual de antro cutre y roñoso. Tal y como era de esperar, no es un hotel para emires como promete su grandilocuente nombre. Cuando mas se necesita, es cuando no hay aire acondicionado, un ventilador en el techo se demuestra totalmente insuficiente para sobrellevar el calor, que afortunadamente es muy seco. El cristal de la ventana está roto y ni se han molestado en quitar los cortantes restos del marco. La ducha “fria” se agradece, el agua caliente es totalmente innecesaria. En Gedaruf hay un hotel algo mejor pensado para “hombres de negocios” pero está lleno, y los 30 dólares que pedían por la sobrevaloradísima habitación no los hubiera pagado ni harto de vino.

A la mañana siguiente miro el mapa, Kassala (en la frontera con Eritrea, dirección norte) parece estar muy cerca de Gedaruf y pregunto en la recepción de mi hotel y me dicen que cuente un par de horas para ir y otro par para regresar. Así que me digo, venga, vamos!

Sorpresa uno, lo que va a Kassala no es un minibus, sino un autocar con 44 asientos, que naturalmente ha de llenarse (ya empezamos). Con mi optimismo característico lo veo medio lleno (en lugar de medio vacío), pero la hora larga esperando no me la quita nadie.
Llego a Kassala sobre la una, hora local y me dirijo a un internet café. Hoy se ponían a la venta las entradas para los conciertos de U2 en Barcelona. Los presagios de la suma Ticketmaster+ciber en el culo del mundo son claros. Fracaso.
Sin embargo, la web me conecta, me dice que todo bien y que estoy en una cola virtual. Que espere 5 minutos y podré continuar la compra. Y bingo, se me abre la ventanita para seleccionar el tipo de entrada. Las de 65 se han agotado pero hay de 90 euros. Marco y voy hasta la página de pago, introduzco los datos de mi targeta…..y ……a la mierda! Ticketmaster me dice que debo reiniciar el proceso de compra.
A la sigiente tentativa veo que solo quedan entradas a 192 euros mas gastos de gestión!!! Queee???, se han pensado que Barcelona es Dubai??? solo por chafardear, pego un ojo a ver las zonas de esa grada tan ViPcara y exclusiva y veo que mas del 50% del aforo se vende a ese precio, hasta en trozos de la última gradería, esa en la que cuando la incluían dentro de la entrada general no subían ni los de mantenimiento. En esto de rentabilizar el Sant Jordi, no me extrañaría nada que en los sucesivos años la promotora te venda localidades de asiento hasta dentro de los baños.
El ciber sudanés hizo su misión a la perfección, Ticketmaster.ES (.es de España con eñe) se demostró tan tercermundista como siempre y privó a los irlandeses de una oportunidad histórica de haber vendido entradas para sus conciertos hasta en la frontera de Sudán con Eritrea. Bono ya nunca podrá alardear de ello.

El caso es que no vine hasta Kassala para comprar dos entradas para un concierto (solo aproveché el lugar de paso para intentar la compra).

El motivo de mi visita era la mezquita que hay en las afueras de la ciudad a los pies de los montes Taka. Uno de los lugares de peregrinación mas sagrados de los sufís sudaneses en un paisaje formidable de colinas graníticas de origen magmático y formas fantasmagóricas y redondeadas que alguno le podrían recordar las Meteoras griegas o los panes de zucar de Rio.
La mezquita del siglo XVIII construida de ladrillos de adobe es de estas típicamente sahelianas con los troncos de madera que sobresalen de la cúpula. El techo de madera de la sala de oración se perdió hace algún tiempo, pero la verdad es que eso hace todavía mas atractiva la sala columnada, ya que las montañas se meten literalmente dentro de la mezquita, estableciendo un diálogo perfecto con la cúpula de barro y el minarete.
Desde el exterior el conjunto es sublime. Pocas veces arquitectura y paisaje se funden tan magistralmente como en este caso. El paisaje es arquitectónico y la arquitectura, paisaje.

Aunque por aquí no pasan muchos extranjeros, vamos, diría que no mas de cuatro o cinco al mes, mi presencia pasa totalmente despercibida. Nadie parece prestarme demasiada atención, salvo tres niñas que juegan entre los pilares de la sala columnada.

A las 4 y media de la tarde decido que es hora de volver a Gedaruf.

Estación de autobuses, autobus de 44 asientos con menos de 15 vendidos. Esto va para largo. Compro agua y unos platanos, me pongo música y …..ommmmm nabashibam.
Va llegando gente en un goteo eterno. Joder con lo rápido que se han vendido las entradas de U2 y lo que cuesta llenar este maldito autobús que por momentos se me hace mas grande que el Sant jordi. Miro el reloj, han pasado mas de dos horas y aun quedan 5 asientos. El conductor pretende repercutir el coste de esos 5 asientos al resto del pasaje. Hay un amotinamiento, medio autobús se baja.
Discusiones, a los dos miutos vuleven a subir todos. Arrancamos, pero a los 5 minutos nos detenemos en otro cruce. Un cuarto de hora mas. No sube nadie. Finalmente y ahora si salimos.
A la media hora, check point, un policía que sube al bus se fija en mi y me pide la documentación. Le entrego una fotocopa del travel permit que tramité en Jartum y se marcha mas contento que unas pascuas con ella. Como si se llevara un autógrafo de Messi.
Avanzamos, cae la noche y paramos en otro check point. La gente se baja. En mi inocencia pienso, “ah, seguro que es una de esas paradas para mear”. A los cuarenta minutos de estar parados empiezo a temerme que es algo mas que una de esas paradas para mear. Me bajo y me veo al conductor con la óptica izquierda del autocar en la mano y un destornillador. El autobús lleva 4 faros delanteros y solo le funcionan tres. La policía no le deja avanzar si no es con los cuatro. Miro la hora y me llevo las manos a la cabeza.
Tras una hora mas intentando arreglar el piloto averiado, sin resultados el conductor desiste. Paga una multa y la policía nos deja continuar.
Una hora y media parados en medio de la nada por no pagar una multa de 10 euros!
Mis intintos asesinos llegan a la rayita roja.
Llegamos a Gedaruf a las 11 de la noche pasadas. Por suerte aun encuentro un puestecillo donde me venden un poco de cordero en trocitos fritos y un ful para llevarme algo a la boca.

En definitiva, intentar ir a Kassala desde Gedaruf en un día sin transporte privado, no es una buena idea. Aunque la visita valga mucho la pena.