Archivo para enero, 2015

ETAPA 17: ZANZIBAR

Posted in Sin categoría on 28 enero 2015 by German el Gran Iconoclasta, Grand Overlander y Big Muzungu!!

Y aquí es cuando hice una pequeñita trampa, y me subí a un par de avioncitos de nada para poner en cuarentena mi overlandismo (sin que esto hipoteque o amenace mi flamante coronación como Grand Overlander).
En efecto, me salté un tramillo de nada entre Addis y Dar Salam aparcando el sur de Etiopía (valle del Omo) y el norte de Kenya (Turkana) para otra ocasión.
Los motivos, uno Carol venía a Africa con la condición innegociable de unos días de playa. No os imaginais la cara que me puso cuando le dije que en Etiopía ya no había mar desde la secesión de Eritrea. Y que la opción “playera” mas cercana era Djibouti, no precisamente uno de los destinos de moda en los catálogos de sol y playa.
La segunda razón era un tema de seguridad, podríamos haber cruzado por tierra a Kenia y de allí haber ido a Lamu. Pero esta zona está dentro del radio de acción del grupo terrrorista de origen somalí Al-Shabah, y además parece que Moyale (el puesto fronterizo) no es lugar para señoritas.
En definitiva, si hubiese estado solo tal vez si quu hubiese acometido el trayecto directo Moyale a Nairobi; pero siendo responsable de otras personas; me pareció razonable volar de Addis hasta Dar Salam, para buscar las playas de Zanzibar.

El vuelo directo de Ethiopían se había disparado hasta los 400 euros, mientras que el de Kenyan Airways se mantenía en 200 con el inconvemiente de una escala de hora y media en Nairobi.
No lo pensamos dos veces.

Pero, un inesperado retraso en el Addis Nairobi, nos hizo pasar toda la tarde en el aeropuerto de la capital etíope; perdiendo la conexión hasta Dar.

Así que nos quejamos y Kenyan echó el resto. La verdad es que los keniatas se estiraron. Nos pagaron el visado de tránsito y una noche de hotel en Nairobi. Si en Europa las aerolíneas te pagan un 3 estrellas pelao y mondao, los de Kenyan nos pusieron en el Panari. Un 5 estrellas a unos 5 km del aeropuerto. A título indicativo 150 euros la noche.
Si esto fuese un videojuego, diríamos que esto sería un “logro conseguido” del Ultimo Bazar (dormir en un 5 estrellas).

La lástima es que a las 10 de la mañana nos venían a buscar para meternos en el siguiente Naitobi-Dar Salam. Así que no pudimos dirfrutar mucho más que el espectacular buffé del desayuno. Que bien viven los ricos, dicho sea de paso.

Llegamos a Dar pasado el medio día. Del aeropuerto directos al puerto para intentar subirnos al último ferri con destino a Zanzibar. Pero solo quedaba una plaza. Así que hicimos noche en Dar; en el Rainbow, un hotel regentado por indios; la opción más económica cerca del puerto. 55 dólares la noche (la doble), después de regatear.
Nuestro ferri a Zanzibar salía a la mañana siguiente a las 9.30.

El trayecto Dar Salam – Zanzibar se hace en hora y media. Lo primero que sorprende al desembarcar es que hay que pasar un passport control con estampado de entrada; como si entrásemos en un nuevo país.

Y es que Zanzibar solo ha estado unida a la Tanzania continental desde la descolonización británica de los territorios de Tanganika en 1961.
A partir de ese momento Zanzibar se federó con estos territorios descolonizados conformando la flamante República Unida de Tanzania.
Y pese a todo parece que en tema aduanero conservan su autonomía.

En efecto, Zanzibar históricamente estuvo vinculada al lejano sultanato de Omán, que inicialmente estableció aquí una base para el comercio de esclavos y de especias; hasta que el propio sultán decidió trasladar aquí la capital del sultanato por un tiempo.

Muy pronto, en cuestión de meses y subiéndose al carro de la moda iniciada por escoceses y catalanes, los habitantes de Zanzibar decidirán en una votación si permanecen unidos a la federación, o si inician una andadura solos.

La puerta natural de entrada a Zanzibar es la ciudad de piedra (stone town), como se le llama aquí a la ciudad vieja. Y el nombre lo toma del material con el que están construidas todas las edificaciones, una piedra de origen coralino y que se encuentra por toda la isla.
La llegada a la isla en barco es muy fotogénica, con un frente marítimo compuesto por las blancas fachadas coloniales de los edificios más nobles de la ciudad vieja, sus tejados anaranjados y las agujas de los campanarios y minaretes de sus iglesias y mezquitas. Si además el día es soleado el azul turquesa del mar hará mas inolvidable el momento.
La Stone Town de Zanzibar es una de esas ciudades portuarias coloniales que aun conserva un fuerte carácter y donde se respira suahili por todos lados. Aunque es un lugar que se está empezando a dejar arrastrar hacia el turismo de cruceros y excursiones de un día organizadas desde los resorts, y empiezan a prodigar los habituales hoteles boutique de a partir de 200 la noche; sigue manteniendo su autenticidad gracias a la vitalidad de los locales que en su mayoría aun no dependen del turismo. Muchos edificios sin la adecuada conservación hacen que la Stone Town desprenda también un aire bastante decadente, que gustará mas o menos; pero que tiene su innegable rollo.
Su laberinto de calles estrechas aromatizadas por los puestecillos callejeros de especias te traslada a los tiempos en los que el Sultán habitaba en la que ahora se conoce como la casa de las Maravillas, mientras en su puerto se producía una mezcla de influencias culturales traídas por los comerciantes indios y árabes. Tiempos en los que los alemanes buscaban su trozo del pastel africano por estas aguas.
Aunque la Stone Town no es muy extensa, realmente es de los cascos viejos en los que cuesta orientarse, y donde si tomas el desvío no adecuado acabarás en la otra punta de la ciudad. Así que lo mejor es dejarse llevar, y que sean las calles las que decidan el orden de tus visitas. Al final de un modo u otro acabrás pasando por los baños árabes que se enclavan justo en el baricentro de la ciudad vieja.
Vale la pena detenerse a observar las mas de 600 puertas catalogadas, muchas ellas anteriores a los edificios que las contienen. Y donde las familias hacían su mayor inversión cuando acometían la construcción de sus casas.
A grandes rasgos, hay dos tipos claramente diferenciables. Las indias visibles por el elaborado arco de medio punto que las corona, y las árabes adinteladas. Todas ellas están delicadamente trabajadas con motivos florales o geométricos.
Algunos hoteles boutique de habitaciones prohibitibas, pero remodelados con muchísimo encanto te ofrecen la posibilidad de comer o cenar en sus azoteas a precios asumibles, disfrutando de los tejados recortados sobre el mas azul turquesa.

Uno de los hijos mas ilustres de la isla fue Farrouk Bulsara, un descendiente de inmigrantes parsis (iranís) que tras pasar la adolescencia en la India dio con sus huesos en Londres. Farrouk, con buena formación para el piano y una voz excepcional capaz de alcanzar cuatro octavas acabó en un grupo con unos tales Bryan May, Roger Taylor y John Deacon.
Imagino que con todos estos datos ya sabréis que estoy hablando del legendario Freddie Mercury, alma de una de las bandas de rock mas grandes de la historia, admirador de Montserrat Caballé y coautor del famoso himno Barcelona. Por lo que además de las camisetas del Barça que circulan por la isla, Zanzibar tiene una conexión más con Barcelona gracias a este hijo pródigo.

Mientras Carol se hacía unos tatuajes de henna y miraba vestidillos, me encontré a unos japoneses con los que coincidí en el consulado sudanés de Asuán (casualmente Carol también estaba conmigo entonces). Aunque entonces casi no hablamos mas que media hora mientras esperabamos que el cónsul nos atendiese; estos reencuentros son memorables. Así que fue la excusa perfecta para acabar de matar la tarde y la noche con ellos. Venían del Kilimanjaro y proseguían su ruta hacia Sudáfrica. Otros grandes overlanders como yo.

Si la Stone Town es un motivo para venir a Zanzibar, el otro lo son sus playas paradisiacas. Tras un par de días paseando por las estrechas callejuelas, el calor y la humedad de la isla nos impulsaron hasta una de esas playas el tercer día.
Escogimos la costa oriental.
Aterrizamos en Paje, el lugar donde muere la carretera que atraviesa la isla en sentido oeste-este. En el primer lugar que preguntamos, con unos bonitos bungalows y un bar junto a la playa al estilo resort nos piden 100 dólares. Nos quedamos blancos. Esto en Tailandia no pasa de 40 o 50. Así que nos vamos a una de las instituciones para mochileros, el Jambo. Está lleno. Solo tiene camas en un dorm a 27 dólares. Vamos, lo mismo que cuesta dormir en un youth hostel en Barcelona o Londres. Las cabañas con baño compartido 50 dólares. ¿Se han vuelto locos?. Saltamos al Teddie, la opción mas cutre de Paje. Allí nos ofrecen una cabaña diminuta de chamizo sin ventanas, con el suelo de arena y con un deprimente único punto de luz (una bombilla colgando del techo). Dos wc hechos carbonato para dar servicio a todo el complejo presuponen colas por la mañana. Nos piden 45 dólares, 40 si nos quedamos muchos días. Esto en el sudeste asiático no cuesta ni 5 dólares. Salimos de Paje corriendo, no fuera que nos quitaran nuestras pertenencias.
A tres kilómetros al norte probamos fortuna en Bwejuu.
Y bingo, Carol lo encontro!
Sun and Seaview resort. Chollazo viendo lo visto. 45 dólares un bungalow en primera línea de playa, con unas vistas increibles al Índico, baño con bañera de obra, muchas ventanas para captar las brisas marinas, y lo mas increíble de todo; estamos solos.

¿Donde está el truco?
Al parecer el establecimiento es propiedad de un tanzano y lo gestionaban unos italianos, que dejaron la concesión hace menos de un año. Así que en este momento el resort está en una situación de impasse en espera de que alguien se haga cargo.
Ahora mismo el negocio está en manos de Hayi y su familia. Hayi es un chaval local que se lo toma con calma. No es que pase del tema, él está allí 24 horas, y a tu disposición.
El tema es que el resort no está ni en el booking, ni en el tripadvisor; lo cual es una gran limitación; y aunque aparece en la lonely planet, viene con los precios de cuando estaba administrado por los italianos. Seguramente el único caso en la historia de la holy book en el que el precio es mas barato que en la guia.
En todo caso, ahí estabamos nosotros para aprovechar esa ventajosa situación y establecernos seis días para descansar de autobuses.
La playa de finísima arena blanca y cocoteros al borde del mar es paradisiaca. El mar adquiere unas tonalidades en esta zona de la costa que alternan franjas turquesa, azul marino, negro y blanco en función de la profundidad, de los bancos de arena que emergen y de las algas que crecen cerca de la playa.
La playa solo tiene un pero, su poca profundidad agravada por las mareas.
Si te coincide la bajamar con las horas de medio día las posibilidades de baño se limitan a la primera hora de la mañana o las últimas de la tarde.
La dureza de la arena junto a la orilla permite ir en bicicleta hasta el final de la península que culmina esta parte del litoral. Allí hay uno de los puntos mas conocidos de Zanzibar, el restaurante “The Rock” construido sobre un minúsculo afloramiento coralino a escasos metros de la costa y que ha sido considerado por la nat west traveller como el restaurante mas romántico del mundo…hasta que ves los precios de la carta.
Sin embargo, en frente de “The Rock” hay un agradable y mas asequible restaurante al que se le pueden pegar todas esas etiquetas que se ponen ahora para parecer la ostia: lounge, chill out, garden view, chic, seaview, ambient, organical, ibiza styled, VIP, boutique restaurant, fusion…allí puedes comer o tomarte una cerveza helada estirado en las colchonetas y sofás, entre baño y baño en su piscina rebosante volcada sobre el mar, con vistas al rocoso restaurante de la competencia, con su DJ a la última, y con su clientela compuesta por todo gente guapa. En serio, aquello parecía un anuncio de Martini.

Recomendación, quedate en el sitio de la piscina, y si acaso deja el The Rock para los cafés.

En la zona oriental se puede hacer un buen snorkel en la Blue Lagoon, aunque el día en que nos decidimos, y regresamos hasta allí, el mar había traido muchas medusas, y el mismo barquero en un ejercicio de legalidad nos dijo que mejor lo dejáramos para otro día si no queríamos salir del agua hechos unos zorros.
Como aquel que no quiere la cosa, nos colamos en un resort exclusivo en primera linea enfocado para turistas italianos del todo incluido. Aprovechamos nuestro parecido para deambular por las instalaciones con toda naturalidad, conseguir la contraseña del wifi, para bañarnos en su embarcadero, y si hubiésemos tenido algo de mas mala idea para cargarle a alguien en la cuenta de su habitación unos mojitos y una langosta. Algún dia teniamos que aprovecharnos de los panuchis y pagarles en su moneda.

Los tres últimos días decidimos movernos al norte de la isla donde se encuentra la otra zona de playas. Concretamente a la localidad de Nungwe. En la zona oeste la playa es más profunda y el baño no está tan condicionado por las maréas como en la costa oriental. El mar en esta zona es turquesa hasta allá donde alcanza la vista. Pero los resorts y hoteles en esta zona no están tan camuflados como en Paje, Bwuejuu o el resto de la costa oriental virgen en muchas zonas.
Es también la zona mas expuesta a los vientos del norte, que (al menos en esta época) soplan con fuerza, y producen mucho oleaje.
La zona norte de Nungwe, justo detrás del faro continúa sobre un afloramiento coralino donde el mar ha erosionado unas curiosas formas sobre el arrecife. Encima se situan algunos resorts exclusivos; y otros mas sencillos como el Tanzanite, donde nos quedamos. 75 usd la habitación con desayuno buffet, 65 tras regatear y quejarse un poco por no tener la habitación con vistas.
Al estar sobre el escollo la vista del mar azul turquesa es mas extensa que a pie de playa.
Si me lo preguntáis, es difícil establecer una preferencia clara. Cada zona a su manera tiene sus ventajas e inconvenientes; pero ambas tienen un mar increiblemente postalero.

Si recurrís al transporte local, los dalla-dallas (transportes colectivos) para moveros por la isla, una opción barata y funcional, deberéis evitar a toda costa los dalla-dallas tipo camioneta abiertos con el techo de madera; sus paradas en carretera cada diez metros!!! para recoger o dejar gente agotarían la paciencia a una estrella de mar.

CONCLUSIONES ETIOPIA

Posted in Sin categoría on 21 enero 2015 by German el Gran Iconoclasta, Grand Overlander y Big Muzungu!!

Esta entrada ya la habrás leido hace unos días si me tienes como amigo en Facebook.
Y todo lo que escribo te parecerá repetitivo si has ido leyendo el blog.
Es mas una entrada resumen pensada para esos electrones sueltos que aterrizan en el blog y que no tienen muchas ganas de leer.

AAA+ NOS HA IMPRESIONADO:

El Erta Ale y el Danakil: Estar a menos de 15 metros de la superficie de un lago de lava es algo que solo puede tenerse en un lugar del mundo (aquí) y que supera practicamente cualquier experiencia viajera en cualquier otro lugar del mundo, y podéis creerme que de estas he tenido muchas. Entre los 5 lagos de lava permanentes que se reparten por el globo seguramente en ningún otro estarás tan cerca de la lava. El resto de la depresión del Danakil con sus paisajes de desolación, sus lagos de sal, las caravanas de camellos, el colorido del Dallol completan un tour de 4 días totalmente world class.

Las montañas Simien: Una meseta que se precipita al vacío con abismos de hasta 1.400 metros, acantilados de vertigo, paredes verticales, pináculos fantasmagóricos que emergen de la llanura con paisajes a la altura del Gran Cañón del Colorado y el Monument Valley. Repletos de lobelias gigantes y colonias de babuinos gelada. A la altura del propio parque nacional, la vertiginosa carretera que baja desde Debrak hasta Aksum, al borde de precipicios verticales de cientos de metros no apta para pasajeros nerviosos y que ofrece una panorámica de las paredes de las Simien a lo largo de su cara norte. Una de las carreteras mas espectaculares (y seguramente peligrosas) del mundo.

A+ NOS HA GUSTADO:

Aksum y Gondar: Las historias, mitos y leyendas de reyes descendientes de Salomón, arcas con las tablas de los diez mandamientos traidas en secreto desde tierra santa, estelas de piedra que son una adaptación de los obeliscos egipcios al arte aksumita, palacios y castillos reales construidos por reyes africanos le dan mucho rollo a estas dos ciudades del circuito norte cuyos tesoros se incluyen en el patrimonio mundial de la UNESCO.

Las iglesias y monasterios: Como no, de todos los tipos, materiales y colores, para todos los gustos. Talladas en bloques monolíticos de piedra como el impresionante conjunto de Lalibela, de madera y circulares rebosantes de naifs representaciones de histórias bíblicas en las orillas del lago Tana, excavadas al borde de vertiginosos precipicios en la zona de Tigray. Venir a Etiopía por muy agnóstico y anticlerical que uno sea es sinónimo de ver iglesias, iglesias, iglesias…Ni que decir tiene que la experiencia la completan los etíopes con su devoción, y los monjes y sacerdotes con sus rituales medievales ortodoxos pre-católicos. Ver una concentración de peregrinos con sus túnicas blancas en una iglesia escuchando el sermón no debe ser algo muy diferente a las concentraciones de los primeros cristianos en la Judea ocupada por los romanos.

Las cervezas a 0,65 euros: Viniendo de un país donde impera la ley seca como es Sudán, se agradece de manera especial la baja fiscalidad etíope respecto el alcohol. Poder sentarte en cualquier momento en una terracilla a tomarte una Saint Georges bien fria (cerveza de calidad aceptable) sin preocupaciones por padecer agujeros en los bolsillos es un punto positivo.

La injera y otros platos de la gastronomía etíope, y la habitual presencia del pimentón: Después de que todo el mundo la pintara tan negra, para mi gusto, la injera ha resultado una sorpresa agradable así como muchos de los acompañamientos de esta. Los diferentes purés de lentejas, y verduras que acompañan a la injera en el beyainatu son mucho mas sabrosos que los anodinos dhal bats de India y Nepal que aburren hasta a las cabras. También nos ha gustado el shrero, una fuente caliente sobre brasas con pequeños trozos de carne (cordero o ternera) mezclados con pimiento, cebolla, o espinacas. Y otra delicia para mi gusto han sido los tibs de cordero, asimilables a eso que en España llamamos el “platillo de cordero” (guiso de cordero encebollado) con el rico pan etíope han satisfecho sobradamente mi estómago en esas paradas en ruta. Hasta los espagueti boloñesa que preparan en todas partes son sobradamente aceptables por el uso de uno de mis condimentos favoritos, el pimentón. Venía con unas bajísimas expectativas sobre la gastronomía de este país, y no puedo mas que reivindicarla en el blog.

Los zumos de fruta viscosos: Mas que zumos, purés. Los preparan por todo el país y se comen con cuchara y bien frios. Hechos con frutas tropicales, mi debilidad los mixed de papaya, aguacate, mango, fruta de la pasión con un chorrito de lima. Espectaculares.

El proyecto Global Infantil iniciado hace 30 años por Gil Lossada con la colaboración de nuestra amiga Eva Erill entre mucha otra gente. Inicialmente pensado como un orfanato ha ido creciendo como clínica-hospital, escuela, centro formativo de grado medio; hasta el punto de funcionar de manera sostenible al 70% con los ingresos que él mismo genera, y dando servicio (gratuito para la gente sin ningún recurso) en un barrio periférico de Addis muy necesitado de equipamientos.

El galáctico restaurante para encuentros en la tercera fase Ben Abeba en Lalibela. En un lugar privilegiado con unas espectaculares vistas 360 grados, fruto de algún sueño surrealista o de un arquitecto cargado de ácidos, el Ben Abeba es el lugar mas especial para cenar en Etiopía (y seguramente uno de los top 10 de Africa). Como un ovni, un escenario de un concierto de Pink Floyd o un águila gigante posada sobre una roca, con terrazas en forma de copas de champagne a las que se accede desde una rampa helicoidal es una de las construcciones mas singulares y estrafalarias del país.
Una carta no demasiado extensa, pero de platos muy bien elaborados y con unos precios normales en la línea de cualquier otro establecimiento, hacen que barra por goleada a la competencia.

C- NO NOS HA GUSTADO

Los taxistas de Addis Abeba: resumidos en una sola palabra: Ladrones. Si me pedís una descripción algo mas amplia usaré tres palabras: Ladrones, vagos y maleantes. Capaces de pedirte 300 birr (15 dólares) sin pestañear por una carrera de 3 kilómetros por ser un farangi blanco (extranjero). No se molestaran en encender el motor de sus desvencijados ladas por menos de 100 birr (ni aunque sea para llevarte a la esquina). Prefieren seguir tumbados en el asiento de su coche a ganarse 5-10 dólares por una carrera que cuesta la mitad. Notad que Carol y yo hicimos un trayecto de 400 kilómetros de Dessie hasta Addis en un Toyota Land Cruiser por 700 birr (todo el coche). 700 birr por 400 km vs 300 birr por 3 km. Deberían deportarlos a todos a Eritrea. Deben evitarse siempre. Usa como alternativa las minivans colectivas que te llevan a todas partes en rutas preestablecidas por 3 birr.

Que nos tomen por idiotas por el simple hecho de ser blancos. Una constante en los sitios turísticos. No solo los taxistas. Los supuestos guías, falsos guías, guías “oficiales” (con su acreditación mas falsa que una etiqueta de Anís del Mono impresa en el locutorio de la esquina); que llegan hasta el ridículo de decirte que no puedes visitar un mercado si no vas con ellos. A veces muy agresivos si no los contratas. Aunque sí son necesarios algunas veces como para llegar hasta algunas iglesias en Tigray, para ir de trekking por las Simien o para recibir una profunda explicación en Lalibela; en la mayoría de ocasiones no son mas que un incordio que no aporta absolutamente nada y que conviene evitar con elegancia y sin enfrentamientos. Algunos hoteles que cargan hasta 400 birr por habitaciones que no valen ni 100 completan la oferta de jetas y listos. Que hayan pasado otros blancos por allí antes que tu regalando sus dólares y euros no implica que tu necesariamente seas de los que te queman los billetes en los bolsillos.

La política especulativa del gobierno y el patriarcado con el tema de las entradas, vuelos Ethiopian (aerolínea estatal) y el visado. Una política de ver hasta donde está dispuesto a llegar/pagar el turista que incluye subidas desmesuradas y sin ningún motivo. No diré que no se deban aplicar subidas en estos conceptos, lo que no es de recibo es que de un día para otro (de noviembre a diciembre) el visado pase de 20 dólares a 50 porque sí. La entrada de Lalibela pase de 15 dólares a 50. Las entradas a cualquier iglesia pasen de 2 euros a 7 de un año para otro (notad que no hablamos de las catedrales de Chartres o de Colonia, hablamos de iglesias que en la mayoría de casos no tienen mas de 100 m2). Es también una broma pesada que por ser “farangi” te obliguen a pagar 200 dólares por un vuelo interior (los locales pagan una cuarta parte), y te digan, “no, si has llegado a Etiopía con un vuelo de Ethiopian te hacemos un 50% de descuento”.
En definitiva, creo que si no rectifican este chip exprimidor, Etiopía corre un serio peligro de perder su privilegiada posición como destino Africano de moda, sobretodo con la fuerte competencia de los destinos asiáticos.

D- NOS HA CORTADO EL ROLLO POR COMPLETO

Las marquesinas que han construido para proteger las iglesias de Lalibela. Horribles, desafortunadas, esperpénticas de un impacto visual devastador. Ridiculizan a las propias iglesias.
Parten de un error de concepto. Consideran las iglesias como objetos independientes, como si fueran jarrones o ánforas, y obvian lo que en realidad son, dos conjuntos interrelacionados e indivisibles en los que las iglesias además de quedar relacionadas entre ellas, guardan una estrecha relación con un paisaje donde se excavan. Las marquesinas protegen las iglesias una a una, y machacan el conjunto.
Lamento que la UNESCO caiga en propuestas tan mediocres y deficientes, y que equipos de arquitectos ganen concursos con soluciones tan nefastas. El conjunto de Lalibela solo admitía dos soluciones: 1.confiar el aislamiento y la protección a cada una de las cubiertas y fachadas de cada iglesia (usando consolidantes, utilizando una doble cubierta reversible sobre la cubierta original, con un adecuado plan de conservación y mantenimiento), 2. Envolver cada uno de los dos conjuntos con una geoda de cristal gigante de manera que ninguna absurda marquesina se interpusiera visualmente entre iglesia e iglesia, ni apareciesen pilares pegados a sus fachadas. Como suele pasar siempre, la solución intermedia es la peor.

ETAPA 16: LALIBELA

Posted in Sin categoría on 18 enero 2015 by German el Gran Iconoclasta, Grand Overlander y Big Muzungu!!

El traslado de Bahir Dar hasta Lalibela es de los complicados, pese a estar relativamente cerca. No hay autobús directo, y la única manera para ir consiste en tomar el único bus a Woldia y que sale a las 5 de la mañana (para variar) y bajarse en Gashena de donde sale un borreguero rural a Lalibela con horario indeterminado. Si no te apetece madrugar tanto puedes seguir idéntico procedimiento en una de las minivanes colectivas que salen hacia Woldia cuando están llenas. Pero tampoco te duermas. Si sales mas tarde de las 10, posiblemente pierdas el enlace en Gashena.

Nosotros estabamos a las 9 en la estación de minibuses. Pero no salimos hasta las 10 pasadas. Aunque en las guías se habla de unas 3 horas para llegar a Gashena nosotros tardamos 4 horas y media, y eso que el conductor esa de los que iba marcando scratch a lo rally Montecarlo style. Incluidos algunos tramitos al borde de los precipicios habituales.
Gashena es un cruce de caminos en mitad de la nada, donde apenas hay nada mas que un descampado de donde sale el autobús y cuatro casas.

La trama de la “reserva” de asientos para turistas en el bus a Lalibela es también pintoresca. Dos niñas inglesas habían pagado al colocador 250 birr para un trayecto cuyo coste es de 50.
A nosotros nos dice que no hay plaza y que debemos esperar al siguiente.
Oliendome la estafa (me sospecho que no habrá siguiente, y que lo siguiente será un minibús privado por 1.500 birr), nada mas llega el bus, me dirijo hacia allí pasando del colocador (al que le falta media nariz y que tiene una cara de mafioso que no puede con ella). En efecto hay una marabunta de peregrinos que asaltan el atobus por todos sus huecos. Peregrinos que se dirigen en masa a Lalibela para celebrar sus navidades que comienzan en nuestro día de reyes. Sentarse será misión imposible, pero subirse parece viable.
Dos japoneses y una chica belga están en situación similar. Al final, el colocador nos hace una oferta a la baja. 100 birr por cabeza y nos “libera” un asiento a cada uno. Aceptamos, será como viajar en “primera” clase.
Básicamente nos coloca a los 5 en la fila de detrás del autobús con un local mas, todo apretujados. En cualquier caso viajamos mejor que las dos inglesas que comparten sus dos asientos con un señor mayor que se les restriega todo lo que puede y mas.

Son las 5 de la tarde y por fin salimos. Hay gente de pie por todo el pasillo y gente sentada sobre los respaldos de los asientos. Los peregrinos alternan sus cánticos religiosos festivos con las canciones folklóricas del equipo de sonido del autobus.
La carretera es de las peores del país. Se nota que el gobierno etíope quiere que los turistas lleguen a Lalibela en los vuelos de la compañía estatal (que tiene el monopolio) pagando los 160 dólares de la tarifa mínima. Casi 4 horas mas para recorrer unos 70 kilómetros.

Llegamos de noche y protagonizamos una divertida gincama buscando alojamiento: las dos chicas inglesas por un lado, nosotros y la belga como un segundo equipo y los japoneses como partipantes individuales. Nos vamos reencontrando en las diferentes recepciones de los hoteles. Uno de los japoneses se nos adelanta y nos pispa la última de uno con buena pinta y precio. Las inglesas abandonan las primeras y se quedan con una de las peores opciones calidad/precio. El otro japonés se queda en el sobrevalorado 7 olives. Solo quedamos nosotros, parece que seremos los perdedores.
Pero al final llegamos al red rocks. Tras una dura negociación conseguimos una doble con balcón en un edificio de reciente construcción, con instalaciones impecables por 400 birr y la belga su individual por 300.
Un éxito viendo el antro infecto donde se quedaron las inglesas por 350.
Nos declaramos vencedores de la competición.

A la mañana siguiente nos espera uno de los platos fuertes del país. Las iglesias de Lalibela. La atracción turística mas conocida fuera de Etiopía. La atracción que hace que muchos turistas se suban a un avión y se metan 10 horas en un vuelo intercontinental y que llena de contenido los catálogos de los operadores.

AHORA SI, LAS IGLESIAS

En esta aislada zona del altiplano etíope el rey Lalibela que reinó a caballo entre los siglos XII y XIII quiso construir una réplica de Jerusalem con el fin de ahorrar a los cristianos locales una peregrinación a tierra santa cargada de penurias y peligros.
Todos los topónimos de la ciudad nos trasladan a esa zona; incluido su pequeño rio Jordán donde se realiza el sacramento del bautismo.

Según cuentan los estudiosos del tema, en tan solo 23 años se excavaron en el terreno a cielo abierto once iglesias repartidas en dos grupos, quedando una de ellas aislada del resto.
Así, todas ellas están talladas un único bloque de piedra, con el espacio interior a su vez, tallado dentro del bloque de piedra.

El complejo principal al noroeste se compone de un grupo de seis, siendo la mayor la iglesia de Bet Medhane Alem. Se considera la mayor iglesia tallada en un solo bloque de piedra del mundo. Un peristilo de columnas rectangulares rodea toda la estructura, mientras que el espacio interior que se compone de cinco naves es también el mayor de toda Lalibela.
Anexa la iglesia de Bet Maryam es una de las mas elaboradas con sus entradas porticadas.
Es muy divertido visitar el complejo recorriendo los diferentes túneles que las conectan unas a otras sin saber muy bien a donde vas a aterrizar exactamente.

El conjunto sureste, a un escaso medio kilómetro del grupo anterior se compone de cuatro, siendo la mas impresionante la de Bet Amanuel con los muros mas elaborados reproduciendo unas hiladas de sillares. La iglesia de Bet Abba Líbanos es la única que se encuentra excavada en una pared rocosa y no en el suelo, y también está muy delicadamente tallada. Uno de los puntos divertidos es recorrer el túnel de un centenar de metros que arranca a los pies de la iglesia de Bet Merkorios y que conduce hasta la iglesia bipolar de Bet Gabriel-Rufael. Según dicen los guías debe hacerse en la absoluta oscuridad y sin ayuda de linternas.

Aislada del resto, la iglesia mas fotografiada y reproducida en catálogos turísticos y guías (y desde hace poco la única realmente fotogénica y fotografiable en su totalidad – después os explicaré por qué) es la iglesia cruciforme de Bet Giorgios (San Jorge). Está considerada como la mas perfectamente ejecutada a simple vista. Es también la mas alta y esbelta de todas. Emerge del pozo excavado como un pilar en planta de cruz latina y con una fachada compuesta por tres niveles, alcanzando los 15 metros de altura. Su espacio interior carece de pilares.

UNA CATASTROFE

El conjunto de Lalibela debió ser impresionante hace unos años, porque desgraciadamente se lo han cargado con unas esperpénticas, monstruosas, sobredimensionadas estructuras destinadas a preservar las iglesias de la lluvia.

En lugar de buscar una solución con escaso impacto visual como una impermeabilización de cubiertas, o una inyección de colmatadores hidrofugos en la piedra con un mantenimiento periódico, o en todo caso una doble cubierta montada sobre los tejados de las iglesias que pudiese ser reversible o desmantelable, la UNESCO decidió promover un concurso internacional para cubrir las estructuras con unas aparatosas cubiertas metálicas.
Un equipo italiano de arquitectos ganó el concurso. La Unión Europea destinó una millonada de euros para realizar la obra.
El gobierno etíope o quien proceda decidió que para que gastar tanto dinero. Así que reinterpretó el proyecto de los italianos a la baja, a lo cutre. Metiendo los soportes pegados a las iglesias y la cubierta a escasos metros por encima. Por supuesto la pasta que se ahorraron no apareció por ningún lado (hay muchos parches que tapar en Etiopía).

El resultado de la serie de despropósitos, un esperpento monstruoso que desvirtúa completamente la gallina de los huevos de oros de Etiopía: Lalibela, igual a: la razón para que muchos turistas se suban a un vuelo intercontinental y vengan hasta este país.

Me sorprende la disparidad de criterios de la UNESCO. Capaces de colocar la Alhambra de Granada en la lista de patrimonio en peligro por el impacto ambiental que puede causar un restaurante en el Albaicín, pero capaces de primero promover semejante burrada y seguidamente pasar por alto o mirar para otro lado frente al mayor despropósito que ha sufrido el patrimonio mundial desde su creación en 1978 (dejando de lado los daños ocasionados por conflictos armados como en Siria o Irak)

El fallo en primera instancia es de la UNESCO. Independientemente de que se hubiese hecho de acuerdo al proyecto original, el impacto visual de la estructura es catastrófico y ridiculiza las estructuras a proteger. Nunca se debe preservar un edificio por incalculable que sea su valor con estructuras que obvien uno de los principales valores de la arquitectura: su relación con el paisaje y su relación dentro del conjunto.

Los responsables de la idea, los responsables del proyecto todos cometen un error garrafal de concepto, de estudiantillo de primero de arquitectura. Consideran las iglesias como objetos independientes, como si fueran jarrones o ánforas, y obvian lo que en realidad son, dos conjuntos interrelacionados e indivisibles en los que las iglesias además de quedar relacionadas entre ellas, guardan una estrecha relación con un paisaje donde se excavan. Las marquesinas protegen las iglesias una a una, y machacan el conjunto. Es infinitamente peor el remedio que la enfermedad. (Os imagináis que para preservar la Gioconda, decidieran graparle unos parches de cuero encima lienzo y lo hicieran solamente sobre la cara del retrato?)

Conclusión. Si alguien viene a Etiopía motivado exclusiva o principalmente por las iglesias de Lalibela, mi recomendación es que escoja otro destino.
La monumental chapuza agravada de manera dramática por el tijeretazo del gobierno etíope desmerece totalmente el conjunto y lo hace casi prescindible.

Únicamente se ha salvado una iglesia. La iglesia cruciforme de San Jorge. Afortunadamente esta iglesia ha quedado sin proteger y puede contemplarse tal y como desde el siglo XIII se ha visto. Esta iglesia es de lo poco que consigue quitarte el mal sabor de boca.

EL BEN ABEBA

En Lalibela merece la pena acercarse al Ben Abeba a disfrutar de un atardecer y ya quedarse a cenar. En la cima de un pequeño promontorio una extravagante estructura helicoidal con unas terrazas en forma de copa de cava, con unas vistas de 360 grados, como un platillo volante o una extraña escultura gigante; el restaurante Ben Abeba parece surgido de un sueño surrealista; y es uno de los lugares mas especiales (y agradables) para comer en Africa. Y si bien todo parece ser bastante especial, incluso la no presencia de la injera en el menú; sorprendentemente lo único que se mantiene dentro de la normalidad son los precios de la carta. Se agradece que la pareja etio-escocesa que regenta el negocio no se aproveche de la exclusividad del establecimiento para aplicar sobreprecios en el menú.
Una muy grata sorpresa.

OPERACION REGRESO A ADDIS

Una vez conoces la carretera de Gashena a Lalibela, lo que te aconseja la cabeza es subierte en un avión que te devuelva hasta Addis. Peeero, una vez has visto los más de 160 dólares que cuesta cada pasaje, el bolsillo te hace reconsiderar la idea.
Volar dentro de Etiopía es muy caro si no eres etíope o si no has llegadoa Etiopía con un vuelo de la aerolínea estatal Etiopian Airways. Hasta el punto de que un vuelo doméstico de menos de una hora cueste casi lo mismo que un vuelo internacional de Barcelona al Cairo o de Addis a Dar Salam.
Ir de Lalibela hasta Addis por carretera requiere de dos días a no ser que quieras pegarte un palizón sobrehumano.
Existe la posibilidad de hacerlo en transporte privado (evitando los borregueros) a un precio muy razonable. Te explicamos como:

Hay que recurrir a los servicios de un “broker”. (Pregunta en la recepción del hotel). Estos profesionales están en contacto con los minivanes de turistas que llegan hasta Lalibela desde Addis o de los circuitos por el norte. Como la mayoría de turistas llegan a Lalibela por tierra y salen en avión, a diario hay minivans que regresan de vacio a Addis.
Estos “brokers” o facilitadores te conseguirán plaza en uno de los Land Cruisers que bajan por unos 400 birr persona (16 euros) hasta Dessie o Kombolcha donde se hace la primera noche, evitándote hasta dos cambios de autobús (el borreguero de Gashena, el minivan suicida a Woldia, y el bus a Dessie/Kombolcha). Si quieres contratar el trayecto completo de dos días Lalibela – Addis cuenta unos 700 birr persona (29 euros).
Cómodo, fácil y sin complicaciones.

En Kombolcha hicimos noche en el sencillo “live hotel” (con baño en la habitación) por 80 birr la noche (3,54 euros la habitación doble). Sirva esto de ejemplo orientativo de los precios reales del país una vez abandonas las zonas turísticas.
Como llegamos tarde a Addis optamos por dormir junto al aeropuerto en el Airport Motel que visto de cerca aparentaba ser uno de esos lugares en los que los hombres se reunen en secreto con sus amantes y/o scorts.
A la mañana siguiente teníamos vuelo hacia Tanzania, la relación calidad/precio era buena, la situación inmejorable (300 metros de la terminal), aire acondicionado y buen baño, así que nos dejamos de estar de puñetas.

ETAPA 15: BAHIR DAR Y EL LAGO TANA

Posted in Sin categoría on 18 enero 2015 by German el Gran Iconoclasta, Grand Overlander y Big Muzungu!!

Otro maratoniano trayecto de bus dirección norte de mas de 12 horas nos llevó hasta Bahir Dar, una importante localidad a orillas del Lago Tana.
El lago Tana es el origen del Nilo Azul que desagua muy cerca de Bahir Dar. Y consecuentemente era uno de mis hitos geográficos clave, como el Lago Victoria.
Pero además del hito geográfico, el lago Tana es conocido por sus islas de vegentación tropical y los monasterios e iglesias circulares que se reparten entre sus orillas e islas.

Desde Bahir Dar salen todos los días excursiones en barco que te llevan a la península de Zege donde hay dos de los mejores monasterios, a un par de islas y al lugar por el que desagua el Nilo, donde con mucha suerte podréis ver hipopótamos. Si no sois tan afortunados, deberéis conformaros con los pelícanos.

Las iglesias del lago Tana, construidas casi todas entre los siglos XVI al XVIII repiten idéntico patrón. Son todas de madera con un desarrollo circular y una capilla cuadrada inscrita dentro del círculo periférico. La cubierta cónica de brezo y ramas completa la estructura. Los muros de la capilla interior están recubiertos en su totalidad con pinturas con las habituales representaciones bíblicas, vírgenes con el niño, San Jorges, reyes magos, infierno y demonios, sacrificios de Abraham, crucifixiones, martirios de santos, San Pedros pescando, bautismos, los querubines habituales; todas ellas realizadas con la habitual técnica naif y colorista etíope.
Teniendo en cuenta que se paga una entrada de 100 birr (no barata precisamente) por cada iglesia y son todas muy parecidas, diría que con un par o tres que se visiten, debería bastar, a no ser que se sea un entusiasta del arte monástico etíope o de las representaciones bíblicas.

LAS CATARATAS DEL NILO AZUL

Si llegaste hasta Bahir Dar, merece la pena que le dediques una mañana a las Blue Nile falls, a unos 30 kilómetros en dirección sureste por una carretera de tierra. Algunos hoteles y todos los operadores locales organizan tours por precios bastante simbólicos, aunque se puede ir en bus local o rickshaw sin ninguna dificultad por menos aun.
Un sendero de un par de kilómetros que comienza junto a un viejo puente, según cuentan construido por los portugueses, lleva a diferentes puntos desde donde ver los saltos de agua. Un puente colgante del estilo como los nepalís cruza el Nilo hasta el pie de las cataratas.
Eso sí, lo mejor es no hacerse unas elevadas espectativas si habéis visto imágenes de las cascadas por internet.
Una presa que se construyó aguas arriba limita muchísimo el flujo de agua; de manera especial en la época seca. Así de los 500 metros de ancho que tienen los saltos de agua en su máximo esplendor, cuando se abre la esclusa en la época de lluvias; en esta temporada seca solo queda un salto de agua de no mas de una treintena de metros de anchura precipitandose en su caida en medio de acantilados secos.

ETAPA 14: ADDIS ABEBA o WHERE THE STREETS HAVE NO NAME

Posted in Sin categoría on 14 enero 2015 by German el Gran Iconoclasta, Grand Overlander y Big Muzungu!!

Han transcurrido ya casi 30 años desde que los irlandeses reventaran las listas de éxitos mundiales con el himno que abría uno de los mejores discos de la historia. La canción fue escrita tras unas terribles (y vergonzosas) hambrunas que retrataron a la comunidad internacional y organismos internacionales como lo que verdaderamente son, unos organismos en la mayoría de casos en manos de una panda de ineptos y parásitos que solo piensan en los palitos de golf y en zumbarse a las secretarias. Aquellas hambrunas se cebaron en esta parte de Africa y mataron por inanición a centenares de miles de niños.
Addis Abeba es la ciudad que inspiraría la letra de esa canción, la ciudad donde las calles no tienen nombre, bueno, no todas, las principales si lo tienen, aunque casi nadie utiliza esos nombres para manejarse por la ciudad. Taxistas y addisabianos suelen recurrir a hitos, hoteles, restaurantes, hospitales, barrios para dar las ubicaciones y encontrar las direcciones.
Addis es también la capital espiritual del continente, y la sede de la Unión Africana desde 1962. Esa capitalidad hace de Addis después de Nueva York y Londres, la ciudad con mas embajadas y delegaciones diplomáticas del mundo.

Situada en mitad del altiplano etíope, a mas de 2.400 metros de altitud; Addis es una ciudad complicada, muy dificil para orientarse, con un trazado urbano extraño, que, pese a ser moderno, no parece obedecer a ninguna lógica ni planificación. La propia ciudad en sí es casi toda ella una no-ciudad. Donde no existe el concepto de calle, solo viales con un tráfico de locura. La urbe, como capital de relativa nueva creación carece de edificios históricos representativos, ni de monumentos destacables.
A parte del mercato, no hay demasiada oferta para el turista, así que poca gente pasa mas de un día aquí.

El museo nacional tiene como pieza central una reconstrucción del esqueleto de Lucy (la primera madre de la humanidad hasta que el yacimiento de Atapuerca pusiera la paleontología patas arriba). La mandíbula de Lucy fue hallada hace cuarenta años en el valle alto del Awash al sur del Danakil, pero no se exhibe en el museo ya que se encuentra preservada en un laboratorio anexo al museo.

El otro museo importante, el etnográfico se ubica en el antiguo palacio de los emperadores de Etiopía, la que fuera residencia de Haile Selassie antes de ser derrocado por la revolución pseudosocialista que puso fin a la monarquía y dio paso a la república y que ahora forma parte con sus jardines de la ciudad universitaria.

Haile Selassie (príncipe Ras Tafari antes de su coronación), como sus predecesores se condideraba descendiente de Salomón y la reina de Saba y ocupó el trono por derecho divino. Creó el movimiento rastafari, casi una religión que influenció a una gran parte de afroamericanos dispersos por el mundo y que reivindicaron con orgullo sus origenes no solo africanos sino también babilónicos! (sin demasiado rigor histórico ubicaban el reino de Saba entre el Tigris y el Eufrates). Desde Kingston town en Jamaica, hasta los suburbios de Nueva Orleans, pasando por las antillas caribeñas y medio continente africano. La música y la cultura reagee surgida en Jamaica no dudó en declararse parte de este movimiento rastafari.
Aunque Haile Selassie que no destacó por grandes logros en la política interna, y si por su ejercicio del poder despótico y sus pomposos y extravagantes despilfarros, es un referente para muchos dentro del panafricanismo transnacional. Evidentemente, los referenetes panafricanos del Ultimo Bazar son otros muy distintos como Nelson Mandela.

En Addis nos quedamos en el Taitu Hotel, el hotel mas antiguo de Etiopía mandado construir por la mismisima emperatriz a principios del XX. Hoy, renovado constituye una buena opción para los presupuestos ajustados. 600 birr (25 euros) la habitación doble con baño. Si bien el hotel dispone de un precioso vestíbulo, un elegante restaurante, y un amplio hall distribuidor de acceso con exposiciones artísticas, las habitaciones (muy espaciosas eso sí) decaen un poco, siendo los baños la parte mas floja del hotel.
Así se da una transición del restaurante “chic”, a las habitaciones “con caracter” pero muy limpias, hasta llegar a los baños “decadentes”. Aunque a Carol no le gustó, a mi personalmente me parece una buena opción si buscas algo céntrico por su precio.

Carol me llegó de Barcelona sin la vacuna de la fiebre amarilla, así que invertimos una mañana en busca del hospital adecuado. El Balcha hospital es el lugar. Un complejo hospitalario enorme con una unidad de vacunación. Sorprende en un país donde el extranjero paga mas por todo (vuelos interiores, entradas, taxis…), que en las vacunaciones se pague la misma tasa que los locales. Nos sentimos mal por ello, entendiendo que en este caso SI que debería aplicarse otra tasa mas elevada. Los dos euros son un regalo comparativamente con los 22 que cuesta en España. En cualquier caso, si te encuentras inmerso en un viaje transafricano y olvidaste revisar tus vacunas, en Addis puedes ponerte al día especialmente con la fiebre amarilla, obligatoria para entrar en Kenya, Tanzania o Uganda si llegas desde Etiopía.

EL PROYECTO GLOBAL INFANTIL

En los suburbios orientales de Addis, en una zona muy necesitada de equipamientos y servicios públicos, y con bolsas de población que subsisten con escasisimos recursos; hace ya unos 30 años Gil Lossada con la colaboración desinteresada de muchísima gente, entre ellos y de manera muy activa, nuestra amiga Eva Erill puso en marcha el proyecto Global Infantil. Un proyecto que ha tenido que enfrentarse a infinidad de trabas y tramas de todo tipo.
Inicialmente concebido como un orfanato (que nunca se prestó a entrar en el controvertido tema de las adopciones internacionales), el proyecto ha ido desarrollandose como un organismo vivo que se reinventa año tras año con diferentes apéndices que han terminado por consolidar un centro formativo de grado medio (formación profesional) con estudios en peluquería, cocina, informática y contabilidad; una clínica que incluye cirujía oftalmológica, y medicina general, planificación familiar y muy pronto maternidad.
Parece ser que además el ministerio de educación los va a acreditar como centro examinador.
Pero la cosa no se detiene aquí. Hay nuevas iniciativas como una guardería para madres sin recursos con un programa formativo gratuito para mas de 300 mujeres.

Según nos explicó, Gil, gallego expatriado desde hace trenta años, el proyecto Global Infantil es autosistenible en un 70%, algo inaudito en el mundo de la cooperación donde la mayoría de ONG precisan porcentajes mucho mas elevados de donaciones y cuotas de los socios o colaboradores. Se financia basicamente por las matriculaciones académicas y venta de pan de una panadería que tienen en el centro. Eso le permite ofrecer servicios médicos o educativos gratuitos a la gente con menores recursos.

El otro tema esencial para Gil es el control de gasto en personal, tratando de evitar lo que para él es un error de las ONG mas grandes. La contratación de personal européo o americano. Gil está convencido de que Global Infantil ha de salir adelante con recursos humanos locales, y a ser posible con el empuje de algunos de primeros los niños huerfanos del centro que hoy ya han empezado sus estudios universitarios.

Otro punto que para mi es muy positivo es la funcionalidad idiomática; la enseñanza es en inglés y las tres lenguas mayoritarias etíopes (amárico, tigriña y oromo), evitando caer en patrioterismos o evangelizaciones hispanas. No nos engañemos, el castellano puede ser una lengua útil en Brasil o en California, aquí en el corazón de Africa no lo es.

La verdad es que esperaba encontrarme con unas instalaciones mucho mas modestas, y fue toda una sorpresa encontrar un complejo tan extenso, que realmente nos impresionó.

Tuvimos la ocasión de mantener una interesantísima conversación con Gil para aprender más sobre la problemática africana, y el tumor cancerígeno que supone determinada “ayuda” occidental en Africa.
En efecto, cada vez que viene un ingeniero o un médico européo, cobrando un salario europeo, con manutención, vivienda, coche pagado; eso supone una microsangría para el país. Si el profesional es estadounidense, la cosa ya pasa a sangría. ¿Que clase de cooperación estás dando si vienes a llevarte del país 80.000 dólares anuales en sueldo y manutención?. Ese suele ser el problema de muchas ONG grandes, las descomunales partidas que se van en el apartado de gestión y profesionales. Gil lo tiene claro, y parece muy razonable su planteamiento. Africa tiene que salir adelante con profesionales y técnicos africanos. Ya los hay, solo necesitan experiencia gestora.
Con la llegada de la inversión china, las cosas se complican aun más. Los países africanos están dejando que los chinos realicen infraestructuras innecesarias que los endeudan mucho más o que hipotecan sus materias primeras. Pero no con la ejecución de las infraestructuras, la trampa está en las contratas para su mantenimiento.
Algunos países africanos como Etiopía o Congo Democrático con presidentes nacionalistas o estadistas empiezan a tener una visión diferente a otros como Uganda o Kenya muy vinculados aún al colonialismo.

Volviendo a Global Infantil:
En la medida de la pequeña repercusión mediática de este blog, me gustaría colaborar en dar a conocer el proyecto y a invitar (estoy seguro de que Gil estará encantado) a todos los que paséis por Addis a que conozcáis de primera mano y sobre el terreno esta iniciativa tan necesaria.

Aquí os dejo su dirección en facebook:
https://www.facebook.com/pages/Global-Infantil/197423550297477

ETAPA 13: LA DEPRESION DEL DANAKIL o (Para hacerlo mas diabólico todo) ETAPA 666: LLAMANDO A LAS PUERTAS DEL INFIERNO

Posted in Sin categoría on 13 enero 2015 by German el Gran Iconoclasta, Grand Overlander y Big Muzungu!!

Y una vez mas la frontera de Eritrea que desde Kassala en Sudán ha estado interactuando como un campo gravitatorio en mi ruta deformando mi espacio-tiempo volvía a atrapar mi trayectoria.
En la remota e incomunicada región fronteriza en el noreste etíope se encuentra la depresión del Danakil, que en algunos puntos alcanza los 100 metros por debajo del nivel de mar. Solo los afar, un belicoso y en otros tiempos hostil grupo étnico de confesión musulmana y dedicado fundamentalmente a la ganadería y la extracción de sal es capaz de habitar estos desolados e infernales parajes. Las condiciones de vida aquí son de las mas duras del mundo. Incluso en los meses mas benévolos del invierno, donde por las noches el ambiente es suave, el calor del mediodía acaricia los cuarenta grados. Los sesenta y tantos grados de la época cálida deben hacer la vida aquí casi tan compleja como en la superficie de Venus.
Hoy en día, con la llegada de los grupos turísticos de Mekele y los dólares, los afar son mucho mas amigables que antaño. Sin embargo, no hay afar que se precie que no se pasee con su Kalashnikov, de manera mas ostentosa que no intimidatoria. Es legal en esta zona del país (y en muchas otras) la tenencia y exhibición de estas armas de fuego contribuyendo a la imagen de una especie de salvaje oeste sin ley.

Si bien los afar ahora son mucho mas amigables e incluso fotografiables que antaño, los paisajes del Danakil siguen siendo de otro planeta, o de éste (La Tierra) en sus estadios primigenios, antes de que la biosfera hiciera su acto de aparición.
La depresión del Danakil marca el inicio de una dorsal que se extiende hacia el sur por el Rift Valley y que (según los geólogos) dentro de algunos cientos (o miles) de millones de años partirá el continente africano en dos.
Este es un lugar de creación de corteza terrestre, como lo atestigua la continuada actividad volcánica del tipo no pliniano (no explosiva).
Pero además de los volcanes que emergen de la depresión los lagos de sal, los salares y las montañas de sal adyacentes atestiguan que este terreno posiblemente ya fue un fragmento del mar rojo y un primer intento fracasado del inicio de esta fractura africana que se desecó por la extrema aridez. Sin embargo todo es una cuestión de tiempo.

Los tours que parten de Mekele suelen repetir idéntico programa independientemente del operador que los organice: Cuatro días y tres noches. Dos noches en el campamento de Halemeda a las puertas del lago Assal y la noche intermedia en el crater del Erta Ale.

Las disposiciones de seguridad a fin de evitar sucesos como el de las navidades de 2012 hacen que desde entonces todos los grupos tengan que pernoctar en Halemeda junto a la base militar permanente que el ejército etíope mantiene junto al lago Assal, salvo la noche aue se pasa en el volcán donde hay también un dispositivo militar permanente. Además todos los grupos llevan en todo momento una escolta, a parte de toda la comitiva de guías, conductores, cocineros.
Hace tres años un grupo de delincuentes comunes presuntamente llegados de Eritrea asaltó y asesinó a un grupo de 5 turistas y secuestró a sus guías.
Hay que remarcar que desde entonces con el incremento de la seguridad, no se ha vuelto a repetir ningún incidente.

El primer día comenzamos el recorrido parando en un mercado local donde convivían afar con tigray. Las mujeres tigray son facilmente reconocibles por sus peinados y sus crucifijos tatuados en la frente. Aquí aún son mayoritariamente cristianos.
Aunque en primer momento reacias, si tienes un mínimo de arte para ganarte la confianza, al final se dejan hacer fotos. La mezcla de vergüenza (por su timidez) y risas espontáneas cuando se ven en la pantallita de la cámara hace que el momento valga mas que la foto.
Entre los productos estrella del mercado, la sal traida desde el Danakil.

Un pequeño trekking por un arroyo que se precipita por unas cascadas, y unas paradas en algún punto escénico completan un primer día de traslado y poca cosa mas.

Por la carretera empezamos a ver las interminables caravanas de camellos cargadas de sal y que inician su periplo de 9 días hasta Mekele junto al lago Assal. En Mekele venderán la sal y aprovecharán para traer productos útiles en el Danakil (conservas, verduras, barreños de plástico, y material para los grupos turísticos).
Y este es uno de los pocos lugares del mundo donde todavía los camiones chinos han sido incapaces de imponerse a los camellos, a diferencia de lo que pasó años atrás en la ruta de la seda.

La primera noche la pasamos en el campamento de Halemeda, junto a la base militar. Eso hace que nos sintamos muy seguros. Los delincuentes comunes en estas zonas pueden ser muy tontos, pero intentar algo aquí, sería un suicidio.
Unos camastros hechos con cuatro troncos y unas cuerdas que trenzan una hamaca sobre la que se disponen las colchonetas que traen nuestros jeeps, bajo un cielo con un millón de estrellas. La noche y sus 27 grados al 10% de humedad es tan agradable que no hace falta nada mas para dormir como un lirón.

El segundo día empieza el Danakil de verdad. Una conducción por el desierto puro y duro, agrietado por la extrema aridez en algunas zonas, pero con un manto verde en otras que denuncia un nivel freático próximo. Los asentamientos permanentes consisten en agrupaciones de tres o cuatro chozas constridas con cuatro ramas secas en las que viven un par o tres de núcleos familiares y que subsisten criando camellos y cabras.

Tras seis horas de conducción por pistas, llanuras de arcilla cuarteada, lechos secos de rieras que trajeron el agua en la estación de lluvias, por fin se llega al límite de las viejas coladas de lava solidificadas del Erta Ale desparramadas en un área de más de 30 km a la redonda. Aún quedan dos horas adicionales por una pista pedregosa a velocidades inferiores a los 10 kilómetros por hora negociando un terreno afilado como cuchillos muy amenazador para los neumáticos, hasta que al final se llega al campamento base donde harán noche los conductores y cocineros. Nos preparan la cena y cenamos allí.
Unos veinte minutos antes de la puesta de sol, una vez el calor es soportable, iniciamos la ascensión de casi tres horas hasta la cresta del crater. Son apenas 400 metros de desnivel, pero en una distancia de casi 10 kilómetros. La suavidad de la pendiente hace de la ascensión una cosa de niños. La única dificultad es la total oscuridad de las dos últimas horas que hace imprescindible el uso de frontales o linternas. A medida que nos aproximamos a la cresta (cuando apagamos todos los frontales) podemos apreciar la luz anaranjada que brilla en la cima (y en la oscuridad de la noche) que nos marca el objetivo.
Un asentamiento permanente y precario en la cresta de la caldera con varias chozas hechas con cuatro ramas secas sirve de albergue al destacamento militar destinado a controlar la actividad del volcán y la seguridad de los turistas.
Nuestro guía reparte unas colchonetas, hoy no habrá camastros, dormiremos en el suelo.
La excitación se dispara, estamos muy cerca de una de las únicas 5 puertas permanentemente abiertas a los infiernos, al manto terrestre. Las otras 4 puertas las encontramos en lugares tan distantes como el volcán Nyiragongo en el Congo, las islas Salomón, Hawai y la Antártida.
Un descenso de apenas diez metros por un empinado camino nos deja en la caldera. Ya solo hay que caminar unos trescientos metros hasta el borde del crater interior donde la lava ebulle de manera ininterrumpida desde al menos hace veinte años.
El espectáculo es de los que cortan la respiración y supone uno de los momentos culminantes en mis casi 43 años. Somos muy afortunados, la superficie del lago de lava está muy alta, apenas 10 metros por debajo nuestro, pero no lo suficientemente cerca de nosotros como para que se prohiba el acceso a la caldera.
Las explosiones de lava se suceden salpicando las paredes del crater. En la superficie del lago las costras de lava enfriada forman finas cortezas que repiten los mismos movimientos (en miniatura y a gran velocidad) que las placas de la corteza terrestre. Con zonas de subducción y zonas por las que emerge lava. Es un modelo perfecto para entender como funciona la tectónica de placas.
Los veinte turistas somos incapaces de apartar la vista del lago durante casi un par de horas. Los movimientos de la lava son casi hipnóticos.
El calor irradiado por la incandescencia es intenso, sin embargo no hay el característico olor a huevos podridos del azufre tan frecuente en otros volcanes activos. De hecho hay muy pocos vapores en comparación con otros volcanes como el Pacaya, el Bromo o el Ijjen.

Para los freakies tolkianos, el escenario es idéntico al de la escena final en la que Frodo y Gollum se disputan el anillo en la cima del Monte del Destino de Mordor.
Por momentos me pregunto si arrojando un ejemplar de la constitución española al crater (que exactamente como el anillo se forjó para mantenerlos a todos unidos, bien atados y sometidos al poder de UN único señor) se acabaría por una vez con Sauron, el Caudillo, o quien proceda y el nacional catolicismo rancio y casposo que no hay manera de erradicar de los poderes del estado.

Hace 4 años la lava rebosó el crater y se extendió por parte de la caldera. Las coladas resultantes se fracturan al pisar cuando caminamos por la caldera.

Si no sois expertos en vulcanología seguramente os preguntaréis: ¿No es peligroso estar tan cerca de un volcán activo?. La respuesta es un no contundente. El riesgo cero evidentemente no existe, pero el riesgo real es pequeño.
Como no os veo muy convencidos, comenzaré aclarando la diferencia entre los volcanes de actividad pliniana (piroclástica) que resultan terriblemente mortíferos (Vesubio, Pinatubo, Santa Helena) y los de actividad stromboliana mucho mas estables (Etna, Kilawea, y Erta Ale como el mas estable del mundo).
El funcionamiento de los primeros (que casi siempre suelen dibujar un cono perfecto) es similar al de una olla a presión sin válvula de escape. Acumulan energía a lo largo del tiempo hasta que revientan lanzando unas nubes de roca, ceniza y vapores a elevadísimas temperaturas y a grandes velocidades que arrasan con todo lo que encuentran a su paso como si de pequeñas explosiones nucleares se tratase. Mejor no te encuentres nunca a menos de 30-40 kilómetros de un volcán pliniano en erupción.
Los volcanes de actividad stromboliana funcionan como una olla normal con agua hirviendo. Si en un momento dado se nos va la mano con el fuego, el agua hirviendo rebosará y se derramará por la encimera de la cocina. Si el fuego está en su punto, el agua o la leche hervirá durante horas hasta consumirse.
Podéis estar tranquilos que el Erta Ale nunca explotará por los aires. Eso sí, si la lava está muy alta o rebosa hasta la caldera, lógicamente no os dejarán bajar.

Tras casi dos horas contemplando los movimientos de la lava, y las pequeñas explosiones que conforman una especie de “font mágica” de roca incandescente, nos volvemos al campamento de la cresta del crater para dormir. En unas 6 horas regresaremos para ver el amanecer junto al volcán.
El cielo estrellado vuelve a ser nuestro techo por segunda vez, pero esta vez el suelo es mucho mas duro que los camastros. Mi espalda me lo recuerda a las dos horas.
Aún es noche cerrada cuando regresamos a la caldera sobre las 4 y media de la madrugada. A las cinco empieza a clarear pero el espectáculo en el mar de lava sigue siendo magnífico. Algunos de nosotros nos encaramamos a un pequeño pico coincidiendo con la salida del sol a unos doscientos metros del crater desde donde se domina toda la caldera.
A nuestros pies una extensión de coladas solidificadas con el agujero de lava y el círculo de la caldera. Parece como si hubiésemos viajado en una máquina del tiempo hasta el año cuatro mil millones antes de Cristo.
Ya a plena luz de día, la lava se ve mas anaranjada que de noche, cuando es rojiza.
Nuestro guía nos da un toque a las 8. Hay que bajar. Tenemos dos horas y media de camino hasta el campamento donde se quedaron los jeeps y los conductores.
Tras desayunar en la base del volcán, deshacemos lo recorrido para regresar al primer campamento.
Desde allí nos desplazamos hasta la orilla del lago Assal (no confundir con otro lago de igual nombre en Djibuti).

El lago Assal forma parte de un sistema de lagos salados (Afrera, Assale) que marca los restos de un antiguo lecho marino que se secó por la brutal evaporación, y que tarde o temprano volverá a inundarse. Para llegar hasta su orilla atravesamos un salar con las formaciones hexagonales características y que os recordará a otros salares como los de Uyuni, Atacama, Death Valley, o Douz. En la orilla del lago el agua de elvadisima salinidad conforma una finísima película dando pie a curisoas ilusiones ópticas como la de una virtual caminata sobre las aguas. Es un buen sitio para la puesta de sol.

El último día del tour del Danakil se suele invertir en el segundo plato fuerte de la depresión: El volcán Dallol. En este caso no hay lava, pero si unas emanaciones sulfurosas que junto a la sal y el agua salada han conformado un paisaje único en el mundo donde los colores amarillo, naranja, verde y azul lo invaden todo; y donde el agua sulfurosa ha modelado la sal en curiosas platafofmas radiales. Si fuimos muy afortunados con el Erta Ale, en el Dallol encontramos poca agua, por lo que el volcán no estaba en su máxima plenitud, aunque conservaba su fotogenía por todos los rincones.
Junto al Dallol encontramos también unas muy escénicas montañas de sal repletas de cañones, pináculos, cuevas.
Un lago de aguas termales en medio del salar fue la penúltima parada. El tour propiamente dicho terminó en la zona donde los afar extraían la sal, la cortaban en piezas rectangulares perfectas y las cargaban en sus camellos. Igual que ellos, nosotros también teníamos por delante un viaje hasta Mekele, en nuestro caso de unas 5 horas frente a los 9 días que invertirán las caravanas de camellos.

Los 400 dólares (si has regateado en nivel experto) que cuesta el tour del Danakil están sobradamente justificados en un world class. La visita a esta depresión es indudablemente una guinda de pastel de las gordas de cualquier viaje panafricano.

Tras el regreso a Mekele, me esperaba por delante una maratoniana etapa de 16 horas de bus hasta Addis para recoger a Carol que llegaba a punto para las navidades.

ETAPA 12: LAS IGLESIAS COLGANTES DE TIGRAY (y UNA NEGOCIACION ESPERPENTICA)

Posted in Sin categoría on 6 enero 2015 by German el Gran Iconoclasta, Grand Overlander y Big Muzungu!!

El trayecto entre Aksum y Mekele lo terminaría haciendo en una furgo compartida con tres alemanes: Jürgen (o donde sea que se ponga la dieresis), que compartió bus de Debrak a Aksum conmigo y al que me iba encontrando por Aksum; y Key e Yvette (una pareja que se conoció por internet y que sin ser pareja viajan juntos y que también estaban en el Africa como nosotros). Como Yvette hablaba muuuuuy poquito inglés a ratos me ponían la cabeza como un bombo con el “keine ansche, dansche, ungsflunsh, monchengladgbach”, pero fuera de eso muy majetes.

Pactamos con un tio que tenía la furgo un Aksum-Mekele en dos días parando en Yeha, Debre Damo y un par o tres de las iglesias de Tigray antes de dejarnos en destino. Un precio razonable de 25 dólares por persona y día nos convenció a todos para realizar un recorrido del todo inviable con transporte público.

El primer día comenzamos con Yeha, donde se encuentran los restos de un gran templo de los tiempos de la reina de Saba, (800 aC) en muy buen estado, pero desgraciadamente lleno de andamios para su mantenimiento. Dicen que es muy parecido a otro que puede verse en Maarib en Yemen.

La ruta prosiguió hasta el remoto monasterio de Debre Damo, una vez mas junto a la frontera de Eritrea. El único acceso al conjunto monástico se realiza escalando mediante una cuerda hasta una puerta que se abre veinte metros por encima. Aunque los monjes te lanzan una segunda cuerda de cuero que te atas al torso con la que te ayudan a subir y bajar, para mí veinte metros superaban ampliamente mi barrera del miedo. Hice un intento y subí sin problemas los primeros 5 metros (no era muy dificil) usando solo la primera cuerda. Pero el maldito vértigo fijó el límite en esos 5 metros.

Hay otras muchas iglesias, así que para mi fue suficiente verlo desde abajo. Me quedé con Yvette (las mujeres no tienen ese problema, ya que tienen el acceso prohibido) e hicimos un recorrido por la base mientras esperamos a Jurgen y Key.

Hicimos noche en Hawzien, lugar de partida para visitar algunas de las iglesias colocadas en los entornos mas espectaculares de Tigray.

Desestimamos la iglesia Abuna Yemata por ser de acceso muy difícil y peligroso. Situada en la cima de un pináculo rocoso, solo se puede llegar a ella por una vía ferrata con muy precarios apoyos, que se sube a lo punky sin arneses, sin cuerdas y sin asegurar y con dos cojones (lo extraño es que no se haya matado nadie aún). Para rematar la faena, los últimos metros se realizan por una estrecha cornisa de poco mas de un palmo que transcurre junto al acantilado.

Con este panorama, los cuatro convenimos el asalto a Maryam Korkor. La “fácil”. Fácil, claro si no se tienen problemas de vértigo y se te da bien eso de grimpar con precipicios debajo. La ascensión comienza tras un par de kilómetros por un camino desde la carretera. A través de una grieta en la montaña se abre paso un camino con una fortísima pendiente que obliga en algún momento a ayudarse de las manos. Esta grieta te conduce a un rellano a una tercera parte de la subida. A partir de aquí comienza la diversión. Mochilas, cámara a la espalda y activación del modo manos libres.

Una grimpada sobre una ladera inclinada unos 60 grados, pero suficientemente larga como para hacerse mucho daño si no apoyas bien o te resbalas. Me acuerdo de la madre de los monjes que decidieron montar su iglesia allí arriba, y empiezo a preocuparme de como será la bajada (siempre mucho mas jodida que la subida). El camino bordea el risco hasta una heradura por donde continúa el ascenso continuado. Se alternan grimpadas fáciles con trozo llano junto a un precipicio de unos trescientos metros. Al cabo de una hora de ascensión llegamos a una pequeña mesa donde se emplaza la iglesia totalmente excavada en la roca y un par de refugios donde viven de manera permanente un par de monjes. El paisaje desde lo alto es impresionante. Del estilo oeste americano. Monument valley o similar. El chaval que nos guió hasta la cima nos comentó (hablando de americanos) que George Bush hijo estuvo allí en su visita a Etiopía (claro él llegó y salió en helicóptero, así cualquiera, no te jode).

Nos muestra el pináculo donde está la iglesia de Abuna Yemata un centenar de metros por debajo nuestro a poco mas de un kilómetro de donde estamos. El caminillo por el que accedimos se ve pegado a una pared vertical. Pienso para mi: “madre mia, por ahí tenemos que volver a bajar, donde está el helicoptero de Bush?”

Nos entretenemos una media hora en el interior de la iglesia de cinco naves y cúpulas excavadas en la roca, hasta que llega la hora de la verdad.

Para alguien con ciertos problemillas de vértigo deshacer cada grimpada (pensando que tras la grimpada está el precipicio) significa a priori mal rato. Sin embargo el estado de concentración y la ayuda del guía indicando donde debía sujetarme y donde debía colocar el pie en cada momento del descenso lo hicieron mas fácil de lo que me pareció durante la subida. Para rematar el descenso, el tercio final de bajada te remata los gemelos y los cuadríceps asegurándote un par de días de agujetas. Para alguien familiarizado con las escaladas y la montaña, sin duda la ascensión a Maryam Korkor será un paseo divertido. Pero si le tienes respeto a las alturas, te diría que no lo intentes sin un guía local; y que Abuna Yemata lo dejes para otros.

En todo caso, no lo subestimes, un paso en falso y adiós!

Antes de llegar a Wukro paramos también en la bonita iglesia de (tengo que buscarlo en la guía, no recuerdo el nombre)…de acceso mucho mas directo y sencillo. Tallada en la roca y con ciertas reminiscencias a las iglesias de Lalibela y con un interior completamente decorado por preciosos frescos.

Nos quedaban aún 40 kilómetros hasta Mekele.

Unos 40 kilómetros donde viví la culminación de una negociación iniciada en Aksum y que ha sido la mas esperpéntica de toda mi vida viajera:

En Etiopía parece que todo aquel que tiene una furgoneta y trabaja con turistas es también un agente comercial. Un agente comercial que puede trabajar con varios operadores locales.

Ir a Mekele solo significa una cosa. Que tienes el tour por la depresión del Danakil en el punto de mira (no hay ningún otro motivo para ir hasta esa ciudad). Y eso nuestro conductor lo sabía.

En mi caso tenía via emails apalabrado este tour con Negasi, un operador local de Mekele, por 550 dólares.

El conductor me empezó a realizar contraofertas de “otra” compañía que al final resultaría ser LA MISMA!!! de Negasi. Y yo iba apretando a Negasi con las contraofertas que el conductor me iba haciendo de su propia compañía.

Al final terminé en las oficinas de Ethio Tour and Travel con la oferta de 400 dólares creyendo que era la compañía del tal Negasi. Los de Ethio TT me colaron el bulo de que Negasi trabajaba para ellos pero que estaba con un grupo, y yo convencido de haber sido legal con Negasi sin saberlo terminé en la competencia con Ethio TT con los 3 alemanes.

4 días mas de regalo de “keine, üngfsche, danske, das einfulung….”!!!

Cuando el pobre Negasi se enteró de que los de Ethio TT le habían pispado un cliente usando su nombre, y que para rematarlo un “colocador” suyo había estado haciéndome contraofertas en su nombre con las que yo le regateaba el precio a él mismo se quedó por decirlo suavemente emmm… molesto y disgustado, y no precisamente conmigo. Al día siguiente me desplacé a su oficina para aclarar lo sucedido, y para abonar cualquier gasto que mi reserva les hubiese podido acarrear.

Tras comentar la jugada, y exponerle que esta guerra salvaje entre operadores no lleva a ningún lado, Negasi entendió mi legalidad, y no quiso cobrarme nada. Nos dimos un abrazo y nos emplazamos a colaborar juntos en el futuro si finalmente l’ Associació entra en Etiopía con sus viajes.

Mientras tanto solo puedo colocar su contacto en mi blog, así como el contacto de Ethio TT para los que tengáis pensado hacer el Danakil.

Ambos operadores son solventes y reliables. Yo no me caso con nadie. Escoged vosotros y mucha suerte!

http://www.worldsunethiopiatours.com

negasig@live.com

http://www.ethiotravelandtours.com

danakiltours91@gmail.com

Una pista que os doy (aunque Negasi o los de Ethio se enfaden conmigo), nunca adelantéis ni un céntimo de euro, da igual que os digan que solo les queda una plaza, o que tenéis que hacer un depósito para garantizar la plaza. Siempre hay plazas, el exceso de demanda se soluciona con mas jeeps. Si no habéis hecho ningún adelanto de dinero tendréis la sartén por el mango para regatear hasta el día de antes. Si habéis hecho un depósito, ni por un segundo creáis que os van a rebajar un céntimo.

La jugada os puede ahorrar hasta 200 dólares.

Ni que decir tiene que acometer el Danakil por tu cuenta como extranjero está prohibido, y que la policía te devolverá de vuelta para Mekele en el primer checkpoint si llegas sin permiso, guía, escolta y toda la parafernalia.