XUAN ZUANG

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http://larutadelasedacat.wordpress.com/2012/11/09/xuan-zuang/

Artículo escrito expresamente para l´associació Amudaria.

Hoy tengo el gusto de inagurar una nueva sección dedicada a los personajes que contribuyeron a tejer la Ruta de la Seda. 

Lo hago con el monje budista Xuan Zuang y su apasionante viaje que le llevó desde tierras chinas hasta el que era uno de los centros de saber mas importantes de su época, la universidad de Nalanda en la India. En su periplo atravesó territorios que hoy asociamos al islam, pero que antes de su expansión por Asia Central estaban tapizados por una vasta red de monasterios y comunidades budístas.

Xuan Zuang

Mas de medio milenio antes del nacimiento de de Marco Polo o Ibn Batuta, en el seno de una de las familias mas eruditas de la época, nació un joven cerca de la actual ciudad de Luoyang, uno de los principales centros del budismo chino como atestiguan las imponentes cuevas de Longmen, en medio de la fértil llanura de loess en la cuenca hidrográfica del rio Amarillo.

Descendiente de un antiguo ministro de la dinastía Tang, nieto de un profesor de la academia imperial, e hijo de un magistrado local, fue educado en el confucionismo; aunque muy pronto expresó su interés por el budismo siguiendo los pasos de su hermano mayor. Tras pasar 5 años en el monasterio de Jingtú fue ampliando conocimientos dentro de la escuala Mahayana.

Solía ocurrir con frecuencia que en los debates de oratoria con otros monjes afloraban las contradicciones en las enseñanzas budistas que la ruta de la seda había llevado hasta el corazón de China.

El budismo originario de India se había trasmitido a lo largo de siglos a los chinos a lomos de los camellos bactrianos por los ramales de la Ruta de la Seda y era guardado con celo por monjes y maestros en monasterios a lo largo del corredor de Hexie, en remotos cañones mas allá de las puertas de jade en los límites del Taklamakán, o en gélidos altiplanos en la cara norte de los Himalayas en el Tibet.

La complejidad de la traducción del sánscrito al mandarín y las interpretaciones personales concluían frecuentemente en continuas contradicciones y una falta de acuerdo entre los monjes en sus debates. Hechos que llevaron a creer a Xuan Zuang que parte de la información se había perdido por el camino, o que otros monjes anteriores habían adulterado parte del mensaje del buda con aportaciones personales.

Así, un día decidió emprender uno de los mas apasionantes periplos que tuvieron lugar en tiempos de la alta edad media en la búsqueda del budismo original, en uno de los lugares donde el propio buda histórico había predicado sus enseñanzas.

La universidad de Nalanda, en el actual estado indio de Bihar, a escasos kilómetros de Bothgaya (lugar donde el Buda alcanzó la iluminación) era en esa época una de las mayores universidades del mundo. En su apogeo se calcula que tenía mas de 10.000 estudiantes y 2.000 profesores, y que las pruebas de acceso eran unas de las mas duras que se conocen en la historia del academicismo. Y era nada menos que allí donde Xuan Zuang esperaba encontrar respuestas y retomar el budismo mas puro.

Cuentan que no pudo conseguir el permiso de la corte para partir, así que lo hizo desde la clandestinidad. Sus primeras aventuras fueron las de evitar a los guardias de los caminos.

Estuvo a punto de ser apresado por unos soldados en una de las atalayas que controlaban el camino, pero el oficial al mando, al escuchar sus nobles propósitos y su condición de monje lo dejó marchar advirtiéndole del mejor momento para atravesar la puerta de jade, el último bastión de la Gran Muralla, la que delimitaba los confines de los territorios que merecían defenderse, la que marcaba el final de la China civilizada y el inicio del temible desierto del Taklamakán.

Maestro, huya usted de esta posada. No se detenga hasta llegar a la muralla. El Paso de la Puerta de Jade se cierra por la noche. Franquéelo antes del crepúsculo”.

Contó también el monje como en medio del desierto por un percance perdió mas de cinco litros de agua, que se vertieron en la arena. Eso lo condenó a una penosa marcha de hasta cinco días casi sin agua. Al borde de la extenuación y de perecer un oasis le salvó la vida.

En Gaochan, uno de los reinos que flaquean el desierto de Taklamakan, en la depresión de Turfán, fue recibido y agasajado con suma generosidad por el rey, un budista devoto. Tal era la curiosidad y admiración que sintió por el viajero que lo emplazó a quedarse a vivir en el reino impartiendo budismo a los súbditos. Oferta que rehusó al tener un noble propósito mayor. Para persuadir al rey que lo dejara marchar, se vio obligado a iniciar una huelga de hambre.

Podréis retenerme físicamente mas no en espiritu”.

Al tercer día de ayuno el rey lo recibió con una sonrisa y le deseó suerte en el viaje, puso a su disposición treinta caballos y una escolta de doce acompañantes, además de las provisiones necesarias para alcanzar el siguiente oasis.

Tras un encuentro con unos bandidos alcanzó Kucha y finalmente Aksú, donde viró hacia el norte.

Las cimas nevadas de los montes Tian Shan fueron el siguiente reto al que se enfrentó el viajero. Se cree que llegó a lo que hoy es el estado de Kirguizstán cruzando el paso del Bedel. Un paso hoy cerrado a los viajeros actuales obligados a transitar por los mas occidentales pasos de Torugat e Irkestam.

El azul intenso del lago Issik Kul y su agradable orilla debieron ser el mejor escenario para reponer fuerzas y continuar la peregrinación.

En Tokmak (cerca de Bishkek, actual capital de Kirguizstan) conoció al Gran Khan local que en aquella época mantenía una relación de cordialidad con el emperador chino.

Desde allí se dirigió a Tashkent (actual Uzbekistán), y posteriormente a la mítica Samarkanda entonces bajo dominación persa, donde impresionó al gobernador local con su oratoria.

Mas al sur, en Termez se encontró con una comunidad de mas de mil monjes budistas.

El periplo continuó por tierras afganas. En Kunduz asistió a los ritos del principe Tardú que fue envenenado durante su estancia y conoció al monje Darmashima que le asesoró sobre como llegar hasta Balkh. En esa región visito diferentes enclaves budistas de gran importancia en su tiempo como la Vihara Nava y el monasterio de Nawbahar que el propio Xuan Zuang describió com el asentamiento budista mas occidental conocido. Esta comunidad de mas de 3.000 monjes no Mahayanas fue un lugar en el que el viajero pasó un tiempo acompañado del monje Prajnakara. Aquí se hizo con algunos de los manuscritos que llevaría posteriormente a China para ser traducidos.

En Bamyan se maravilló con los colosales budas hoy desgraciadamente desparecidos. Allí conoció al rey local, y pudo visitar mas de un centenar de comunidades budistas que se repartían por la región.

La entrada en territorio indostánico se produjo por Adinapur (ahora llamada Jalalabad), actual Pakistán.

Llegó a Purushapura (actual Peshawar) en las tierras del antiguo reino de Gandara, tras remontar el valle del Hunza por el paso de Kiber. Gandara fue uno de los primeros en adoptar el budismo, y donde se comenzó a representar la imagen del buda, con una técnica escultórica importada de los griegos. Aquí participó en uno de los debates mas célebres de su viaje y pudo exponer sus conocimientos. Se conoce también que visitó la estupa de Kanisha redescubierta a principios del siglo XX.

Se reunió también con estudiosos jainistas e hinduistas.

Le llevó cerca de un año cubrir esta parte del viaje.

El periplo prosiguió por el valle del Swat remontando el curso del Indo hasta el centro budista de Taxila. En ruta tuvo conocimiento de la existencia de mas de 1.400 monasterios habitados por mas de 18.000 monjes. Taxila era otro de los grandes centros de enseñanza Mahayana de la época. Este reino era en aquella época vasallo de Cachemira; su siguiente etapa del viaje.

Aquí se quedó dos años a estudiar en varios monasterios, desde los que hizo visitas puntuales a Lahore y Chiniot.

Desde Kashmir fue a Firozpur, atravesó el Punjab y se adentró en el valle del Kullu en el corazón de los Himalayas. Prosiguiendo el curso del Yamuna recaló en Madura una ciudad santa para los hinduístas, donde quiso aprender mas sobre la religión madre del budismo.

Después retomó el curso del Ganges, en esta parte del viaje Xuan Zuang ralentizó el ritmo. Pasaba largas temporadas en distintos monasterios dedicado al estudio.

Visitó Lumbini (en el sur de Nepal), lugar en el que nació y creció el Principe Siddartha, antes de abandonar la vida de palacio en busca de la iluminación. De allí fue a Kusinagar (lugar de su muerte), Sarnath (lugar del primer sermón), Patna y posteriormente Bothgaya (lugar de la iluminación). Desde Bothgaya una multitud de monjes acompañaron al peregrino hasta el destino final de la expedición Nalanda. Lugar que alcanzó ocho años después de su partida de China.

El complejo estudiantil era magnífico, perfectamente estructurado y planificado, quedaba dividido en dos partes; los monasterios a un lado del eje, y las pagodas y templos al otro lado del eje. Alguna de ellas, a juzgar por la dimensión de los restos que hoy vemos debió de ser imponente. Los monasterios de planta rectangular o cuadrangular repiten un mismo esquema muy racional de celdas articuladas en torno a un patio central que hacía las veces de aula magna.

Allí pasaría dos años mas estudiando sánscrito, gramática, lógica y oratoria entre otras materias.

Realizaría también varias visitas a diferentes reinos que hoy quedan bajo los estados de Assam en India y Bangla Desh.

En su camino de regreso atravesó el Hindu Kush por el Kiber Pass, y continuó por la actual Karakorum Higway hasta el oasis de Kashgar, desde allí bordeó el Taklamakan por la ruta sur, pasando por Hotan, para alcanzar Dunhuang y finalmente llegar a la capital de China. Xian 18 años después de su partida.

El emperador no solo indultó su clandestina marcha, sino que le hizo todo un recibimiento.

En su viaje Xuan Zuang recopiló mas de 600 textos originales en sánscrito, además de diferentes relíquias. En posiblemente la mayor aportación al budismo Chino realizada por una sola persona.

La pagoda del gran ganso en Xian se mandó construir para albergar toda esta recopilación.

Xuan Zuang es venerado en diferentes templos por toda China y Taiwan. Y en Nalanda puede visitarse un memorial que fue financiado por el gobierno Chino.

Como visitar Nalanda hoy en día.

Desde Bothgaya (Bihar, India), la prefectura local organiza viajes subvencionados de peregrinación a Ragjir y Nalanda los miércoles y domingos por 950 rupias (entradas y comidas incluidas) abiertos a todo el mundo. La visita incluye además de los restos de la universidad de Nalanda, el memorial de Xuan Zuang. El viaje sale independientemente del número de inscritos y el viajero paga esta cantidad fija. Por lo que con un poco de suerte puedes tener a tu disposición minivan, conductor y guía de habla inglesa para ti solo.

Si se quiere ir en taxi, un taxista no se moverá de su asiento por menos de 2.000 rupias. Utilizando transporte local hay que pasar antes por Gaya y cambiar de autobús. Dificilmente puedas visitar Ragjir y Nalanda en el mismo día (las ruinas de Rajgir ocupan una vasta extensión imposible de visitar si no se dispone de transporte privado).

Crónica viajera en:

https://ultimobazar.wordpress.com/2011/06/11/ragjir-y-nalanda/

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