PURI Y KORANAK (o los ultimos dias de mar)

Puri es una de las ciudades mas sagradas de Orissa. A orillas de una agradable pero muy sucia playa se suceden toda una serie de guest houses y hoteles que acogen a mochileros pero sobretodo a la cada vez mayor y floreciente clase media india que toma la localidad los fines de semana. El espectacular templo de Puri está cerrado a los no hinduistas (y no sirven conversiones express, ni pintarte el tercer ojo con tikka en la frente), has de ser hinduista de pasaporte indio. En frente de la entrada este hay una librería con una azotea a la que te puedes subir y “que acepta” donativos desde donde se puede ver el conjunto y hacerte una idea de las dimensiones. Eso es lo mas cerca que puede estarse de la grandiosa vijara que sobresale del conjunto.

 

Pero muy pocos extranjeros venimos hasta aquí a ver un templo al que sabemos a priori que no nos van a dejar entrar. La razón para venir aquí es que este es un buen lugar para aparcar la mochila y holgazanear unos días, descansar de la India mas dura, comer pescado y marisco, dar paseos por la playa y el poblado de los pescadores; observar con curiosidad los extraños comportamientos de los domingueros playeros indios. Muchos se bañan con ropa, ellas siempre con sari; y todos tienen una tendencia a concentrarse en la misma zona de la playa. Si en occidente tenemos la costumbre de dispersarnos por la playa para buscar nuestra intimidad; los bañistas indios quieren estar juntos, agrupados.

 

Yo también vine hasta aquí atraído por la proximidad del colosal templo del Sol en Koranak, 35 km al norte de Puri.

 

Este templo es el mayor de toda Orissa y debió ser una de las mayores construcciones del mundo en su época, quizás solo equiparable al templo de Tanjavur en el sur de India y a los templos de Angkor, y a algunas catedrales góticas.

 

Construido en el siglo XIII y en tan solo 12 años, simulando ser un enorme carro cósmico que descansa sobre enormes y trabajadisimas ruedas esculpidas en el basamento y arrastrado por 7 caballos.

 

Toda esta numerología tiene explicaciones de carácter astrológico. Cada par de ruedas por ejemplo representa un signo zodiacal. Una apoteosis escultórica reviste todo el templo con unas dimensiones imponentes.

 

Y hay que decir que lo que está visible en la actualidad es menos de la mitad. La sala de audiencias cubierta con una pirámide de 42 metros quedaba a la sombra de una vijara de mas de 90 metros!!!. Esta vijara principal colapsó en el siglo XVII al parecer porque los portugueses retiraron la clave de cúpula (una pieza enorme de magnetita) que daba estabilidad al conjunto, pero que provocaba interferencias en las brújulas y sistemas de navegación de la época.

 

Esta es la única construcción que forma parte del patrimonio mundial de todo el litoral este de la India hasta llegar a Mahabalipuram.

 

Merece la pena recurrir a los servicios de un guía local que por un módico precio de 100 rupias te explicara en una hora los secretos de la construcción y te dirá que esculturas has de mirar entre las miles que revisten todo el templo. No suelo hacerlo, pero esta vez me pareció conveniente. Elen (el escocés) me habló del guía homologado número 6.

 

Mucha gente visita Koranak en una excursión de un día desde Puri, yo quise hacer noche para poder entrar al recinto con la salida del sol. La localidad por la noche se queda casi desierta, el templo queda iluminado de manera bastante correcta para ser India, y puedes recorrer el muro perimetral exterior trípode en mano (porteras nada de risas…esto no va con segundas) con total calma sin que nadie te atosigue.

 

Al día siguiente antes de ir a Bhubaneshwar, después de haber visitado el templo y haber sudado la gota gorda quise darme un mas que merecido remojón en la playa de Koranak, que dista unos dos kilómetros y medio del templo (hay que decir que cuando se completó el templo la línea de costa llegaba hasta allí). Y descubrí que la playa bonita es esta y no la de Puri, kilómetros de arena vírgenes todos ellos para ti, arena limpia, sin domingueros indios, sin cloacas que desaguan en la misma playa.

 

Unas divertidísimas olas rompen con violencia, y puedes jugar a surfearlas sin tabla y pasártelo bomba como un niño indio, totalmente despreocupado por haber dejado tu pasaporte, tarjetas, cámara, notebook y dinero en la arena.

 

Las cálidas aguas del Golfo de Bengala significaban mi despedida del mar hasta que vuelva a Barcelona a mediados de agosto; desde Koranak, de las puertas del mismo templo del sol emprendía un viaje tierra adentro que me llevará a algunas de las regiones del mundo mas alejadas del mar.

3 comentarios to “PURI Y KORANAK (o los ultimos dias de mar)”

  1. Lluis Says:

    Menos mal que has aclarado el tem del trípode, porque algunas mal pensadas ya te imaginaban sujetando otra cosa……..jajaja

    Tant gran es el temple de Kornak?…….uffffff!!!

    Una abraçada.

    PD: Penja fotooooooooossssssssssssss!!!!!!!!!!!

  2. sisisisisisisi!!! VISCA ELS TRÍPODES!!! Jajjaja… Però buenu, una entrada de “doble rombe”… trípode, sudar la gota gorda, remojón… mmmm…😉
    Estic amb el Lluis… Penja fotos jaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!

  3. Lou Lan Says:

    Fotos? Del tripode? jajajajajajajja

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